Un rinoceronte negro considerado el más longevo del mundo murió este viernes a los 57 años en la zona de conservación de Ngorongoro, al norte de Tanzania.

El ejemplar, una hembra de nombre Fausta, pereció debido a causas naturales después de vivir la mayor parte de su vida en libertad, sin embargo, un grupo de científicos se ha desplazado hasta la reserva para investigar otras posibles causas.

«Los registros muestran que Fausta vivió (más tiempo) que cualquier otro rinoceronte en el mundo», indicó la dirección del área de conservación en un comunicado citado por Reuters.

Fausta fue localizada por primera vez en 1965 en el cráter de Ngorongoro, cuando tenía entre 3 y 4 años de edad. El animal sobrevivió más de cinco décadas en un pastizal, hasta que en el 2016 fue puesta en cautiverio debido a que su salud comenzó a deteriorarse tras sufrir varios ataques de hienas.

El rinoceronte no tuvo descendencia. La esperanza de vida de estos animales es de aproximadamente 40 años en naturaleza, pero pueden vivir una década más estando en cautiverio.

La población de los rinocerontes negros está amenazada por la caza furtiva. La ONG Save The Rhino estima que quedan menos de 5.500 ejemplares.