Las venden entre los 5.000 y 28.000 dólares. Se fabrican a pedido del consumidor: su aspecto es muy similar al de una persona real y hasta pueden ganar temperatura en sus genitales. El próximo paso: los robots sexuales.

Las muñecas sexuales se perfeccionan y son cada vez más similares a las mujeres (y también a los hombres) reales. Tienen pestañas y pelo natural, su piel se siente parecida a la humana y hasta sus órganos sexuales pueden ganar temperatura. Listas para cumplir las mayores fantasías, su cuerpo se articula para practicar numerosas posturas.

El mercado está en plena expansión. En los Estados Unidos, la empresa líder es Sinthetics, con sede en Los Ángeles. Según lo publicado en El País, sus maniquíes son fabricados a pedido. El cliente puede elegir tamaños, formas y colores de cada parte del cuerpo. Puede solicitar que sea parecido a alguien en particular (una ex, por ejemplo), aunque la empresa le exigirá el consentimiento a esa persona. También ofrecen maniquíes trans y hermafroditas. Sólo en un caso el “no” es rotundo: está prohibido que tengan aspecto infantil. Estas muñecas pueden costar entre 5.000 y 28.000 dólares.

Otra empresa es Abyss Creations, de California. Después de vender desde 1996 más de 5.000 muñecas de tamaño real, su nueva apuesta va más allá. El último proyecto se llama Realbotix: son modelos con cabezas robóticas y que, gracias a la inteligencia artificial, son capaces de responder a estímulos verbales y físicos. Esto significa que pueden mantener conversaciones. Su creador, Matt McMullen, le dijo a The New York Times que sólo la cabeza de esta muñeca, que puede ser integrada al cuerpo de una RealDoll ya existente, costará unos 10.000 dólares y estará disponible en el mercado dentro de dos años.

Existen grupos en Internet donde conversan los dueños y los interesados. En un sitio de Gran Bretaña, llamado uklovedollforums.co.uk, se encuentran historias como la de Frederic: “Tengo 35 años, soy soltero y sin hijos. Soy francés y vivo en la bella zona de Lyon. Soy miembro de varios foros de muñecas y tengo tres sitios web dedicados a las mías: Lilica y Yurica”. Su fanatismo es, por lo visto, un trabajo de tiempo completo.

En otro sitio, Ourdollcommunity.com, se pueden ver galerías de imágenes donde las muñecas “viven” distintas situaciones: van de compras, juegan al tenis, o se preparan para una noche de placer. Los usuarios dan consejos para elegir el mejor ejemplar y, desde el vamos, aclaran sus condiciones: “Este no es un sitio porno. Si estás buscando sexo, andá a otro lado”.

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