Musas

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Dicen que las Musas son las que inspiran a los artistas, y sí que debe ser así, porque en ocasiones, a punto de cumplirse el plazo de entregar algún artículo o relato, he abierto el ordenador y mis dedos han volado por el teclado combinando hermosas palabras y creando una emotiva historia.

Desde pequeña, mi pasión han sido los libros, me encantaban los cuentos de Disney, ese mundo lleno de fantasía donde los malos eran malísimos y los buenos eran buenísimos; ya veis, la inocencia y simplicidad de la infancia. Ahora, sin embargo; todos sabemos que las brujas no son malas, son mujeres sabias que fueron quemadas por comenzar a ocupar un importante lugar en la historia. Fueron silenciadas y apartadas, perseguidas y ocultadas, su sabiduría ancestral se perdió por miedo a poner en riesgo a sus amadas descendientes. Cuando crecemos, descubrimos que el mundo no es un cuento de Disney, que tenemos que pagar la hipoteca, trabajar, hacer de comer, ayudar a los niños con los deberes… y con suerte podemos sacar un ratito para nosotras, para una cerveza rápida con las amigas o simplemente, media hora leyendo en silencio sin ser requerida por nadie.

Ante este panorama, buscamos ventanas a ese mundo irreal que nos hace soñar, muchos os refugiaréis en la lectura, otros en el cine, y otros en la música.

Yo intento escapar a través de la escritura con ayuda de la música, normalmente, cuando escribo un artículo de opinión, me pongo música celta relajante, y cuando escribo poesía o novela, me pongo música clásica. La música me transporta a mundos de fantasía a los que nadie puede llegar y hace que me imagine escribiendo en los lugares más increíbles del cosmos.

Hace unos días, estaba escribiendo poesía en la terraza de mi piso, cuando escuché una dulce voz, una voz de princesa Disney, dejé de teclear y presté más atención, la voz se escuchaba cerca, dejé el ordenador en la mesa y me asomé al balcón, la voz provenía del edificio de enfrente. Cinco días estuve intentando averiguar de quién se trataba, más que escritora de novela romántica, parecía escritora de novela policíaca, pero al final descubrí quien era, y lo más increíble era que yo la conocía porque sus hijos iban al mismo colegio que los míos.

Entonces, mi yo escritora, se transformó en directora y le propuse una entrevista. Carolina pertenece a un sexteto de música coral, se llaman Las Musas de Euterpe, cuando escuché el nombre de su sexteto, supe que ese día en el balcón, se habían convertido en mis musas, esas que inspiran a todo aquel que escuche con el corazón.

Este sexteto está compuesto por seis encantadoras mujeres: María, Trini, Lucía, Carolina, Eloisa y Angustias.

En la mitología griega, Euterpe, es la musa de la música, en especial, la protectora del arte de tocar la flauta y, al igual que las demás musas, hija de Mnemosina y de Zeus.

Se dice que el Dios Apolo, tuvo romances con cada una de ellas, y sus descendientes son las que bajan a la tierra para susurrar ideas e inspirar a los mortales.

Yo creo que las cosas siempre suceden por algún motivo, y estas seis mujeres han sido unidas por el destino para descender a la tierra e inspirar a los mortales con sus hermosas voces.

Uno de sus muchos propósitos es el de romper fronteras y regalar sus voces a un mundo cada vez más globalizado. Su proyecto se llama “Regala una canción” y con él quieren eliminar esos muros que en ocasiones son difíciles de atravesar.

Me gustaría dar las gracias a estas musas por haber inspirado mi escritura y haberme hecho viajar a ese mundo Disney en el que me refugiaba de pequeña, ese mundo en el que no existía el mal, o al menos, siempre ganaban los buenos.

Por: María Beatriz Muñoz Ruiz