A Nacional, invicto en trece partidos consecutivos, también le pasó. Cecilio Domínguez olió sangre en otro campeón colombiano que le hizo penal y le dio un premio exagerado a Cerro Porteño que se sacudió del dominio del verde en el primer tiempo con su gol de pena máxima.

Hasta los 47 minutos la idea de Reinaldo Rueda con Mateus Uribe como lateral derecho y Alejandro Guerra al mando de la marca y la salida al lado de Diego Arias se cumplió. Uribe tuvo más buenas que malas frente a Álvaro Pereira, mientras que el “Lobo” puso a funcionar el fútbol con el que tomó control del juego.

En la mitad de la cancha, el venezolano cortó, limpió y repartió la pelota con mucho criterio. Dos pases suyos le dieron a Nacional dos opciones claras para anotar. La primera un pase largo para Ibargüen que tocó con Orlando Berrío y que en la media luna remató con derecha Miguel Borja. La otra, una habilitación que dejó mano a mano al goleador que se quedó sin perfil cuando lo cerró el portero Antony Silva.

En la última jugada antes del entretiempo, Cecilio puso la primera carga de demolición para el equipo colombiano. Buscó la falta en una pelota dividida con Macnelly Torres que terminó en penal. Atrevido como es, le picó la pelota a Armani para el 1-0.

El 10 paraguayo completó su plan con la expulsión de Borja que respondió con un manotazo en otra dividida a los 48’. A Nacional sólo le quedó defenderse y ahí respondió Felipe Aguilar. El central despejó los pelotazos que cayeron al área con personalidad.

A los 82’, un autogol de cabeza de Pereira le dio justicia a lo que mostró en el inicio y al aguante al que se aferró cuando tuvo todo en contra.

Este 1-1 aumenta a 14 las fechas de invicto internacional y lo deja con buenas posibilidades para la vuelta en Medellín del 24 de noviembre. Un empate sin goles o una victoria por cualquier marcador, lo clasifican a la final.