Naciones Unidas recomienda enfocar los esfuerzos en la sustitución voluntaria y el desarrollo alternativo

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El Sistema de las Naciones Unidas en Colombia reconoce el compromiso del Gobierno y de las comunidades en la transformación de los territorios para la consolidación de la paz y recomienda enfocar los esfuerzos en la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos y el modelo de desarrollo alternativo.

El Sistema de las Naciones Unidas en Colombia respalda el objetivo plasmado en el Acuerdo de Paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC de lograr que el territorio nacional esté libre de cultivos ilícitos, “teniendo en cuenta el respeto por los derechos humanos, el medio ambiente y el buen vivir”. Así mismo, comparte la urgencia de afrontar el incremento de los cultivos de coca y de desmantelar los grupos que promueven el procesamiento y tráfico de estupefacientes y la minería ilegal, cuyo actuar violento tiene graves efectos sobre la vida y seguridad de la población.

En este sentido, destaca el desarrollo alternativo como la estrategia más efectiva para la transformación concertada y pacífica del territorio. La evidencia internacional demuestra que el desarrollo alternativo, sumado al desarrollo rural integral y a las condiciones de seguridad efectiva otorgadas por el Estado, son las soluciones más sostenibles al problema de los cultivos ilícitos y la que mejor garantiza los derechos humanos.

Los recientes acuerdos con más de setenta mil familias de territorios vulnerables son una muestra de los progresos en la implementación del acuerdo, que constituye una oportunidad histórica para avanzar en la sustitución sostenible de cultivos ilícitos en Colombia. Sin embargo, esa sostenibilidad dependerá de que se avance con prontitud en el cumplimiento de los acuerdos, en la implementación de programas de desarrollo alternativo y en la garantía de un contexto de seguridad que impida que grupos ilegales tomen control sobre las zonas abandonadas por las FARC y ejerzan la violencia contra personas y comunidades para mantener los cultivos ilícitos.

Naciones Unidas confía en que el Gobierno y las comunidades cumplan los compromisos que garanticen las condiciones para una efectiva estrategia de sustitución voluntaria y así lograr un territorio sin cultivos ilícitos, seguro y con amplias posibilidades de desarrollo sostenible.