Nigeria es el estado más poblado de África con aproximadamente 195 millones de habitantes, la mayor economía del continente y uno de los principales exportadores de petróleo del mundo. Sin embargo, ahora también destaca a nivel internacional como pujante centro de exportación de drogas.

Anteriormente, Nigeria se limitaba a actuar como punto de tránsito usado por carteles latinoamericanos para transportar cocaína a EE.UU. y Europa. Sin embargo, en los últimos años está generando su propia producción. Los grupos locales han aprendido a fabricar metanfetamina y han comenzado a exportarla, en particular a países de Asia. Este negocio proporciona grandes ingresos, creando oportunidades adicionales para la corrupción entre las autoridades locales.

«La producción de metanfetamina está aumentando significativamente. Hoy es una seria amenaza para Nigeria», advierte a AFP Sunday Zirangey, representante de la Agencia Nacional Antidrogas (NDLEA) de la nación africana. «Si esto continúa, Nigeria puede convertirse en un narcoestado», afirmó.

Glen Prichard, coordinador de un proyecto conjunto con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, es de la misma opinión. «Nigeria está siguiendo potencialmente los mismos pasos que México que condujeron a la inestabilidad, al crimen organizado y a un gobierno infiltrado», señala el experto.

Inicios.

Según la ONU, Nigeria, al igual que otros países de África Occidental, se ha involucrado en el tráfico internacional de drogas desde al menos la segunda mitad del siglo pasado. A menudo los nigerianos desempeñaban el papel de mensajeros, utilizando sus contactos en el extranjero. No obstante, el papel de la región en el narcotráfico no era muy significativo en términos generales.

La situación dio un giro en la década pasada cuando África occidental se convirtió en un importante punto de tránsito para el tráfico de cocaína a Europa y EE.UU. Las entregas alcanzaron su cota máxima en el año 2007 (según un informe la ONU, alrededor de 47 toneladas pasaron por la región), pero luego comenzaron a disminuir. Para el año 2013, según estimaciones aproximadas, se redujeron a 18 toneladas. Pero incluso ese volumen podía ser vendido en Europa a un precio mayorista de más de 1.000 millones de dólares, lo que proporcionaba pingües beneficios a los participantes del negocio.

¿Por qué se redujeron los envíos?

Según el informe de la ONU, en un primer momento la ruta a través de África Occidental atrajo a los carteles de América Latina por su novedad. Sin embargo, para el año 2008, debido a la atención internacional que había suscitado el flujo, gran parte de esa novedad se perdió.

La inestabilidad política también desempeñó un papel. De hecho, las crisis políticas y económicas, incluidas las rebeliones, las guerras y los golpes de estado en 2008 y 2009, «pueden haber interrumpido los canales de corrupción que facilitaron el tráfico en la región», según el documento.

Además, según los autores del informe, después de la detención de grandes cargamentos de drogas, los carteles latinoamericanos «pudieron haber llegado a la conclusión de que habían sido traicionados por los funcionarios corruptos que estaban patrocinando y decidieron cortar las relaciones.»

«Parece que la influencia de América Latina en la región está disminuyendo», mientras que «los grupos locales están desempeñando un papel cada vez más activo en el tráfico de drogas», concluye el reporte de las Naciones Unidas.

Por su parte, el Departamento de Estado de EE.UU., señaló en su último informe que «las organizaciones criminales de Nigeria están involucradas activamente en el contrabando de cocaína y heroína» y «se han convertido en importantes productores de metanfetamina, que se suministra principalmente a países del sudeste asiático».

Actualmente es difícil obtener datos fiables sobre la producción de metanfetamina en el país. Aunque las incautaciones son pequeñas en comparación con los gigantes mundiales como Birmania y México, principal proveedor de esta droga de EE.UU., evidencias sobre el terreno apuntan a una industria mucho más grande.

La metanfetamina, un potente psicoestimulante que causa una grave adicción, es relativamente fácil de fabricar. Como quedó patente en la popular serie de televisión estadounidense “Breaking Bad”, casi todos en su propia cocina pueden ‘prepararla’ si tienen los ingredientes adecuados y los conocimientos básicos de química.

Además, el control insuficiente sobre la importación de sus ingredientes (principalmente efedrina), como han señalado fuentes en las autoridades de África Occidental, crea condiciones favorables para su producción. Según el Departamento de Estado de EE.UU., las necesidades de efedrina de Nigeria en 2017 ascendieron a unos 770 kilogramos, mientras el país importó diez veces más.

La producción de cocaína y la heroína resulta más cara porque requiere terrenos dedicados a las plantaciones y un clima específico para el cultivo. Los nigerianos pagaban miles de dólares por semana a mexicanos, colombianos y bolivianos para que les enseñaran una nueva forma de producción que produce lotes más grandes y puros de metanfetamina.

De hecho, hace dos años, las autoridades nigerianas arrestaron a cuatro mexicanos de Sinaloa, uno de los mayores carteles de narcotráfico del mundo. «Cuando antes se encontraban laboratorios [de producción de metanfetamina], siempre había mexicanos y bolivianos detrás, pero ahora los nigerianos están solos y lo hacen aún mejor», dijo a AFP Kayode Raji, comandante asistente de la NDLEA en el estado de Imo.

Los expertos temen que, a medida que aumente la producción, la metanfetamina encuentre un mercado interno como en Sudáfrica, donde el “tik”, como se le conoce en la calle, ha sido descrito como una «epidemia» y es la droga más consumida en la Provincia Cabo Occidental.

Según advierten los expertos, no es fácil detener el aumento de la metanfetamina en Nigeria. Ya que, pese al riesgo de arresto e incluso ejecución para los traficantes en Asia, las ganancias son irresistibles en un país donde el salario mínimo es de solo 50 dólares al mes, subraya AFP. Un kilo de metanfetamina se vende por 3.500 dólares en las calles de la ciudad nigeriana de Lagos, pero cuando llega a Sudáfrica vale 12.000 y 150.000 en Japón, y los precios van en aumento.

«Se volverá incontrolable a menos que se tomen medidas decisivas», enfatizó fiscal del estado Lambert Nor. «De lo contrario, lo que tenemos en México será algo pequeño en comparación con Nigeria», advierte.