Niños desplazados por la violencia conocen por primera vez un parque metropolitano

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La comuna 4 de Soacha, Cundinamarca, está compuesta por cerca de 42 barrios muchos de ellos construidos por personas desplazadas por la violencia que encontraron en las laderas de las montañas que rodean el municipio un espacio para construir sus casas y comenzar una nueva vida.

Allí se organizaron en medio de las difíciles condiciones del terreno y la escasez de servicios públicos, que aún hoy brillan por su ausencia en muchas de sus calles. A esto se suman problemas de inseguridad, drogadicción y abuso infantil a los que se exponen los niños y jóvenes de esta zona del país.

Para evitar que los menores que allí viven caigan en vicios o sufran abusos sexuales la fundación Tierra Nueva Kid viene trabajando con esta población, brindándole espacios de esparcimientos en arte y cultura. Fue así como un grupo de niños tuvo la oportunidad de visitar por primera vez un lugar lúdico y recreativo como el Parque Metropolitano el Tunal, sur de Bogotá.

La experiencia les permitió salir por unas horas de la difícil realidad que a diario observan, contando en su recorrido con el apoyo y acompañamiento de un médico del Hospital Universitario Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta, entidad que se unió a la iniciativa social con el propósito también de enseñarle a los niños cómo proteger su piel ante la inclemencia de los rayos solares.

“El día de hoy ellos están sacando a estos niños, para muchos de ellos es la primera vez que salen a Bogotá, a alguno de sus parques como es el parque del Tunal. Estamos prestando un servicio asistencial, de apoyo por si alguno de ellos se cae, se fractura o se raspa y hacemos una labor pedagógica acerca del cuidado de la piel en los niños”, explicó el especialista de la institución, Julián Gaviria.

El precursor de la fundación, René Barrero, explicó el trabajo que adelanta con los jóvenes.Es nuestra primera salida pedagógica cultural con los niños de Cazuca Kids, es la comuna 4 de Soacha, eso ya es Cundinamarca, y nosotros lo que hacemos allí es ocupación del tiempo libre; son familias de escasos recursos que han vivido la guerra, desplazados que tienen muy pocas oportunidades de salir a Bogotá y tener espacios como esto”, manifestó.

Entretanto, el maestro de música, Giovanni Brayan, resaltó el espíritu social que envuelve a la fundación y que permite que menores en estado de vulnerabilidad social puedan encontrar en el arte y la cultura valores y principios.

“Estamos haciendo un trabajo a través de la danza, de las artes, enseñar valores y tratar de cambiar la manera de pensar de los jóvenes y los niños. (Al parque) es la primera vez que venimos con los niños de Cazuca, están muy contento, muy feliz”, explicó.

La alegría de los menores reflejaba su agradecimiento por la oportunidad de estar y disfrutar de un lugar diferente, alejado de las tuberías rotas, la escasez y las calles destapadas que hacen parte del cuadro que a diario les toca vivir.