¡No los sigan asesinando!

157
Desplazados en Colombia

El informe general del Centro Nacional de Memoria Histórica: “¡Basta ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad”, indica que: “al 31 de marzo del 2013… es posible afirmar que el conflicto armado colombiano ha provocado aproximadamente 220.000 muertos…, 25.007 desaparecidos…, 1.754 víctimas de violencia sexual…, 6.421 niños y adolescentes reclutados por grupos armados… y 4.744.046 personas desplazadas… En los asesinatos selectivos documentados entre 1981 y 2012, 16.346 acciones de asesinato selectivo produjeron 23.161 víctimas… Con respecto a las desapariciones forzadas… de acuerdo con las denuncias de las organizaciones de derechos humanos y de familiares de desaparecidos, habría 5.016 casos documentados”. Este es un informe de un documento oficial que retrata la grave situación en la protección del principal derecho humano, que es la vida. Digamos que esto sucedió al amparo de un conflicto armado.

Pero el pasado año, cada tres días fue asesinado un líder social en Colombia, según advierte el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, Indepaz, que en su texto precisa que en 2016 se presentaron 117 homicidios contra activistas y luchadores por los derechos humanos, más de 350 amenazas, 46 atentados y 5 casos de desaparición forzada. El presidente Santos ordenó a la fuerza pública “redoblar esfuerzos para proteger a los defensores de derechos humanos y líderes sociales, así como esclarecer los atentados ocurridos en los últimos meses”. El mandatario hizo una petición en este sentido a la Fiscalía General de la Nación. Así mismo reconoció que desde el año pasado se han identificado 74 casos de atentados contra líderes sociales, verificados con Naciones Unidas. La Defensoría del Pueblo advirtió que “este año, hasta el 20 de febrero, van 20 homicidios, 33 atentados y 27 agresiones a líderes y defensores de derechos humanos. Las víctimas son de Antioquia, Arauca, Atlántico, Bolívar, Caquetá, Casanare, Cauca, Cesar, Córdoba, Cundinamarca, La Guajira, Magdalena, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Risaralda, Santander, Tolima y Cauca, o sea en más de la mitad del país”. La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas cerró el año pasado con 64 asesinatos de líderes sociales en Colombia. El balance de la Fiscalía General señala que “–además de cuatro condenas– hay 56 personas capturadas por 17 de los homicidios y 73 vinculadas a las investigaciones. Y hay avances importantes en otros 27 procesos”.

Este es el drama que viven centenares de líderes sociales y defensores de derechos humanos, que vienen siendo víctimas de amenazas, amedrentamiento y desplazamiento, hasta llegar al atentado personal contra ellos e incluso en contra de sus familias por reclamar lo que consideran es suyo o por profesar creencias que no coinciden con las de los perpetradores de estos execrables crímenes, que deben considerarse de lesa humanidad. El Gobierno Nacional es constitucionalmente el responsable de garantizar la vida y honra de todos los ciudadanos colombianos y por lo tanto tiene la obligación de investigar a quienes están detrás de este exterminio y juzgar si son crímenes sistemáticos. ¡No más crímenes de lesa humanidad!

Por: JOSÉ ARLEX ARIAS ARIAS
Comunicador Social – Periodista

Califica la noticia

Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente