“Les aseguro que no morirán sin tormento, les aseguro que antes de morir comenzarán a sufrir y sus almas van a vagar por los sitios más oscuros y pestilentes”, indicó este martes el gobernador del estado Amazonas, Liborio Guarulla, al anunciar que llamaría a sus ancestros y chamanes para que lancen la “maldición del Dabucurí” a quienes intentan hacerle “maldad” con una inhabilitación política por un lapso de 15 años.

Agitando una pequeña maraca adornada con plumajes negros y marrones, Guarulla lanzó al oficialismo la maldición que es muy popular en la selva amazónica . Es conocida como una prolongada y especial ceremonia tradicional de integración entre las distintas etnias. Cuando este ritual se lanza en forma de maldición, todo aquél que lo recibe, carecerá de prosperidad, será despojado de sus riquezas y su vida se inundará de dolor y pesar”, explica un trabajo realizado por el diario 2001.

Asimismo, destacan que en el dabucurí participan los ancianos, hombres adultos, hombres jóvenes que ya han vivido la fiesta en años anteriores, niños mayores de 12 años, mujeres y niños menores de edad.

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