La novela corta Notas para Una, de 81 páginas fue editada en San José de Costa Rica por el poeta y artista visual Alfonso Peña de Artedition de Ediciones Andrómeda en alianza con las Editoriales La Hoja de la Calle, TinteMoriche y la Fundación cultural Neoana para el desarrollo integral de las Artes y fue presentada en la primeria Feria Internacional virtual FILVEN, Noviembre del 2020 por el escritor venezolano Miguel Guevara (premio internacional del VIII Ensayo Mariano Picón Salas).

El libro digital, es una ‘’bellezura’’, ‘’ obra de arte’’ al decir de editor Alfonso Peña, con portada de colores vivos, arte objetual de nuestro admirado escritor y pintor Franklin Fernández, y está conformado por los relatos: Los personajes, UNA, Camándula, Protagonista, Para ‘’nada Apehuajó’’, Jueves, Colorete, Post-Ruptura, Infiernillo, Anunciación, Pierdegrinaje, La era indivisible, Babel n, Maroma, Rumba, Click, Estoy de nuevo incendiado. Hablar del escritor, compañero de vida y sueños no es fácil, duele su desaparición física y a la par se trasmuta en gozo al compartir esta novela: su voz, presencia en los textos y recordar sus lecturas, correcciones, tantas veces, hasta que la ‘olvida’ para dedicarse al gran sueño: de la justicia social, el compromiso sociopolítico, luchas por la seguridad social de los artistas, publicar a los inéditos, gestión y promoción cultural; con una entrega solidaria, amorosa, bondad ‘’demasiado humano’’ para ser real y estuvo con Nosotros. Quizás no supe valorar en vida su inmensidad al estar poseída del amor ciego, egoísta, maternal y de amante esposa, no sé si la cursilería impregna estas líneas, pero en estos sótanos de mi vida, sólo sé que Nómar marchó y desde esa otra dimensión siento más cercanía y acompaña ‘’tocando puertas’’para que se conozca su producción literaria.

El militó en PRV Ruptura y su lucha política, de reivindicaciones sociales primó al abrazar la ideología Bolivariana, socialista y humanista del gran lector y poeta, presidente Hugo Chavez Frías; los talleres y recitales, ciclos de cine literarios eran apenas la punta del iceberg de la gesta cultural…siempre que le llamaban poeta, él les decía: narrador y es tan cierto, porque en esta novela nos impregna al crear climas de ‘’atrapasueños’’, trances, con un ritmo intemporal, sin conexiones aparentes nos conduce a interioridades, con fluída prosa poética en algunos textos, aparecen silencios, espacios en blanco, respiraciones de largo aliento, subjetividades al límite, un bordeline amatorio, UNA, mujer múltiple e inatrapable, mercurial; lucen gatas y libadoras insaciables, en fin son textos de libre albedrío y lúdicos para quien disfrute armando sus líneas al juego disparador de imágenes…

A cada línea leída, párrafos, crea nuevas realidades, sin orden ni linealidad, intertextualidades, seres alados y efímeros, parejas en rencuentros amorosos, asaltando el discurrir condicionado, con metalenguajes, dislocado tiempo ‘’…aunado al extrañamiento desprendiéndose tras cada línea inconclusa’’ los sentires, gestualidades nos atrapan y descolocan, y ese humor caribeño tan Nómar :’’gérmen cotidiano que entelaraña la vidilla’’ esas férreas ataduras, rieles, metros se desbocan al no saber nada de la vida. Esta narrativa experimental en los años 80 era incomprendida por los escritores, compañeros generacionales y es todavía, al decir del joven escritor Miguel Guevara.’’la narrativa experimental ha sido un género poco atendido críticamente en la Literatura Venezolana, es por ello que esta obra se inscribe afortunadamente en la biblioteca de rarezas, excepcionalidades de la Literatura Caribe y por qué no, Latinoamericana’’, agrega: ‘’UNA de Oporte se me hace en ciertos pasajes un collage, mosaico, bricolage, rompecabezas, laberinto. Es un dejar rastros para que el lector pueda ir recogiéndolasy armándolos a su antojo (…)todo esto sirve con la condición de dejar la sensación de que se avanza hacia algo, de que hay un gran relato que recoge todos los pequeños relatos que Nómar Oporte ha logrado reunir en esta nouvelle o novela corta que ahora es nuestra para la posteridad y los más ávidos y exigentes lectores’’.

Por: Ana Anka