¿Cómo repercute nuestra nacionalidad en tiempos modernos? Hemos de reconocer que los latinos tenemos mayor arraigo a nuestras raíces aunque nos encontremos lejos de nuestra patria. Han sido las circunstancias tangenciales de cada nación que nos han separado algunas veces de nuestras raíces y herencias ancestrales. Esto no significa que aunque se esté lejos no se tenga el deseo de regresar a su tierra natal la que nos vio botar el ombligo como se dice, nos vio crecer y hasta nuestro primer amor en pubertad.

La actual emergencia internacional ha encrispado algunos acontecimientos internacionales donde nos encontramos desde gobernantes que prestan todo su apoyo a connacionales ayudándolos a retornar sin pasar mayores dificultades que las de aislamiento social entre grupos. Sin embargo nos encontramos con otros que han sido displicente sin acatar las  medidas de protección sanitaria dictadas por la Organización Mundial de la Salud pasando por la falsificación y ocultamiento de datos reales para aparentar una irreal normalidad, llegando a suspender la entrada hasta de sus propios conciudadanos sin que al inicio de la pandemia no se tomarán las medidas de cierre de fronteras en forma preventiva.

Hoy es imperativo debido a los efectos de esta emergencia abrir las puertas para aquellos ciudadanos que se fueron buscando mejores oportunidades económicas porque en sus ciudades de orígenes no las encontraron.

La emergencia sanitaria trae consigo una emergencia económica internacional pues la economía mundial ha decrecido por efectos de la misma pandemia. Grandes, medianas y pequeñas empresas han cerrado operaciones quedando en el desempleo cantidades insospechadas de trabajadores quienes eran enviando ayudas económicas a sus naciones de origen.

Forzadamente se ha llegado el momento de retornar pues aunque sea más difícil pasar en su nación es menos pesado pudiendo tener un techo y alimento por básico que este sea con su familia. Sabemos que los acogeremos con agrado y complacencia.

La situación no es bonancible estando fuera cuando te falta un techo, un plato de comida una pastilla y hasta tu propia familia. Es cierto que nada volverá a ser igual que antes, pero al menos debemos considerar que esta pandemia nos ha vuelto a reunir en familia, aunque para muchos aun sea imposible.

Se ha llegado la hora de abrir los brazos no para dar un fuerte abrazo físicamente a tu hermano, sino para ser humanitario, caluroso y cortés con aquellos que son nuestros más próximos hermanos, vecinos pues en este planeta solo existe una raza la raza humana para cuidarse y darse no para depredarse.

Por eso una vez más debemos tener siempre las puertas abiertas a nuestra nacionalidad. Nuestros connacionales son nuestros hermanos. Nos cobija una misma madre patria, nos acoge una misma madre tierra; es Pachamama, es Tonantzing o Tonatiu quien nos espera. Es así que hermano latinoamericano o si fueres del mundo también mi puerta del corazón estará abierta para acogerte y  a la intemperie no dejarte.

Por: Msc.Julio García Ch.
Seudónimo: Leo Acosta/Sueño de luna/Juglar de sueño
Colaborador y locutor en Radio en línea Radio Satelitevisión y Americavisión