La revista Semana del 16 de julio de 2016 indicó: “La ONU ha solicitado apoyo para que militares colombianos acompañen misiones en Sahara Oriental (África), Altos del Golán y en Malí… Según anunciaron el presidente Juan Manuel Santos y el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, el objetivo es que en un futuro próximo 5.000 militares viajarán para hacer parte de fuerzas multinacionales y de apoyo a otros países…

Cumplir con ese tipo de misiones HACE PARTE DEL AMPLIO PORTAFOLIO DE SERVICIOS QUE PUEDE OFRECER EL EJÉRCITO, dijo el comandante del ejército, Alberto José Mejía”, quien también le confirmó a El Colombiano, el 16 de febrero de 2017, “que se estudia una solicitud de la OTAN para que el Ejército participe de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad, ISAF, en Afganistán.

No depende solo del Ejército; el Congreso y las altas cortes tienen injerencia en esa decisión”. Así mismo, el portal fuerzasmilitares.org señaló el 29 de mayo de este año: “En septiembre, Naciones Unidas recibirá, del gobierno de Colombia, una propuesta de estrategia QUE OFRECERÁ DIFERENTES SERVICIOS DE SEGURIDAD”, según se lo reveló el comandante Mejía, quien además confirmó que será el presidente Santos el que presente a la ONU esta intención: “El presidente va a dar anuncios en su visita anual a las Naciones Unidas. Allí va a presentar su visión de la participación de Colombia en su intención de EXPORTAR SEGURIDAD…”.

El candidato presidencial Jorge Robledo afirmó en el Senado el 26 de julio pasado: “Ese es un proyecto de Ley para que las tropas colombianas participen, bajo las órdenes de la Unión Europea, en sus guerras internacionales. Son palabras mayores. El día de mañana terminamos los colombianos de carne de cañón en conflictos que son de los intereses europeos y no nuestros. Es el tercer proyecto de Santos en esa dirección: Ya aprobaron uno que coloca soldados en la OTAN para defender los intereses de las potencias occidentales. El otro es para un nuevo tipo de tropas de la ONU, más agresivas que los Cascos Azules, en donde Colombia también puede aportar soldados para que se hagan matar en el exterior en guerras de intereses que no son los del país.

Ya preparan 5.000 soldados y ha navegado una fragata colombiana en aguas del golfo de Adén, en ejercicios militares con la OTAN. Por eso el Polo Democrático rechaza este Proyecto. Es el colmo que cuando Colombia está empezando a lograr que los conflictos militares o guerra interna desaparezcan, ahora resulta que las tropas colombianas se van a servir de cipayos de Estados Unidos y las potencias europeas en sus conflictos internacionales. Con la guerra no se juega. ¿Qué tiene que hacer Colombia en esas guerras? ¿Que quedemos envueltos?”.

“Un mercenario es un soldado o persona con experiencia militar, que lucha o participa en un conflicto bélico por su beneficio económico y personal, normalmente con poca o nula consideración en la ideología, nacionalidad, preferencias políticas o religiosas con el bando para el que lucha. Generalmente se les menciona como asesinos a sueldo, sicarios, etc.” –Wikipedia–. Es a eso a lo que se refieren cuando hablan del amplio portafolio de servicios que puede ofrecer el ejército y a exportar seguridad. ¡No jueguen con candela porque se queman!


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