Nueva Zelanda hizo efectiva la prohibición de plásticos de un solo uso, paralelamente al anuncio de una inversión de 40 millones de dólares neozelandeses (unos $26,8 millones) en las instalaciones de reciclaje.

Para la ministra de Conservación neozelandesa, Eugenie Sage, la medida «no va lo suficientemente lejos, pero lo que de verdad es importante es que se haya empezado a hablar» del asunto.

«Decenas de millones de bolsas no irán a los vertederos con el riesgo de acabar en los océanos», resaltó Sage.

Las grandes cadenas de supermercados como Countdown y Foodstuffs, agregó la ministra, ahora ofrecen a sus clientes la oportunidad de traer contenedores reutilizables al mostrador de delicatessen en vez de usar contenedores de plástico. Según ella, la gente ya empieza a plantearse la eliminación de las pajitas de plástico.