Las Naciones Unidas advirtieron a través de una declaración oficial que Yemen podría estar enfrentando la “peor hambruna en el mundo en 100 años” si continúan los combates, enfrentamientos y atentados.

La coordinadora de la ONU para Yemen, Lise Grande, dijo que hasta 13 millones de civiles podrían morir de hambre si una coalición de Arabia Saudita no detiene el bombardeo del país empobrecido.

En Yemen más de 10.000 personas han muerto en los combates y aproximadamente 3 millones de personas han sido desplazadas desde que la alianza del Golfo comenzó a bombardear el país en el año 2015 para expulsar a los rebeldes chiítasi.

“Creo que muchos de nosotros pensamos que a medida que avanzábamos en el siglo XXI era impensable que pudiéramos ver una hambruna como la que vimos en Etiopía … Sin embargo, la realidad es que en Yemen eso es precisamente lo que estamos viendo”, dijo la Lise Grande. “Debemos avergonzarnos y debemos, cada día que nos despertemos, renovar nuestro compromiso de hacer todo lo posible para ayudar a las personas que están sufriendo y para poner fin al conflicto”, agregó.

Las declaraciones de Grande se produjeron luego de que se dio a conocer que en las próximas semanas los organismos internacionales, incluida la ONU, elevarían la clasificación de la fase de seguridad alimentaria integrada (IPC) a cinco, lo que significa una declaración oficial de hambruna.

El IPC es una escala global, desarrollada inicialmente por la ONU, para clasificar los niveles de hambre con el fin de desencadenar una respuesta internacional. En este momento Yemen está en el nivel cuatro, lo que significa que está al borde de la hambruna. El último país en ser declarado nivel 5 fue Sudán del Sur el año pasado.

Desde la guerra iniciada en la primavera del año 2015, Yemen ha sido destrozado a causa de una coalición liderada por Arabia Saudita la cual comenzó a bombardear el país para reincorporar a su presidente aliado sunita, Abedrabbo Mansour Hadi quien meses antes había sido expulsado del país por los rebeldes hutíes respaldados por Irán que lanzaron repetidamente misiles de largo alcance en Arabia Saudita. Mientras tanto, la coalición del Golfo ha impuesto un bloqueo por tierra, mar y aire en el país, afectando los suministros de alimentos y combustible.

Ambos lados del conflicto son acusados como responsables de contribuir a la devastadora crisis humanitaria en Yemen que actualmente es la más grande del mundo. Según estudios de la ONU se estima que 22 millones de personas, o por lo menos tres cuartas partes de la población, dependen de la ayuda humanitaria para poder sobrevivir.

Los trabajadores humanitarios que se encuentran en el terreno dijeron que las condiciones se han deteriorado desde que la moneda colapsó, al ver que los precios de los alimentos se duplicaron durante el mes.

En total, la organización benéfica Save the Children estima que aproximadamente 50.000 niños menores de cinco años podrían morir solo por este año, lo que equivale a un promedio de 130 niños por día.“Los civiles en Yemen no están muertos de hambre, están siendo muertos de hambre”, dijo uno de los trabajadores.

En medio de los temores de una hambruna inminente, existe la preocupación de que pueda haber un nuevo brote de enfermedades relacionadas, como el cólera, que se está propagando casi sin control a medida que las batallas continúan.

Según Save The Children, ha habido un aumento del 170% en los casos sospechosos de cólera desde junio, cuando se lanzó la nueva ofensiva de Hodeidah. Dijeron que la desnutrición, el desplazamiento y los ataques aéreos sobre los suministros de agua podrían provocar una nueva ola de la enfermedad en todo el país.