La situación económica de Venezuela y la falta de liquidez que afecta al gobierno de Nicolás Maduro va a obligar a éste a poner en el mercado sus reservas de oro, lo que va a afectar al precio de este metal en el mercado mundial.

Éste es el diagnóstico que hacen desde la firma de consultoría e investigación de mercados, CPM Group, por medio de su socio director, Jeffrey Christian, quien recuerda que el Banco Central de Venezuela dejó que expirar un contrato de swap con Deutsche Bank el pasado mes de octubre, por un valor de 1.700 millones de dólares.

Según explicó Christian a Bloomberg, “el precio del oro se va a ver afectado negativamente a corto plazo por la preocupación que causa en los inversores el hecho de que estas reservas de oro salgan al mercado y la incertidumbre sobre su llegada. Aunque el efecto va a ser limitado, provocará una reducción del precio en unos cuantos dólares que, de otra forma, no se hubiese producido”.

Las reservas de oro de Venezuela se han reducido desde los 11,8 millones de onzas que tenía en 2015 a algo más de seis millones a mediados de 2017. “Lo que no se sabe con certeza es si ese oro se vendió directamente o fue objeto de swaps (acuerdo con entidades financieras sobre flujos de caja futuros). El hecho de que tuviera uno con Deutsche Bank, como se acaba de saber, hace pensar que no es el único”, indicó un reporte de la página especializada OroInformación.

El responsable de CPM Group afirma que el oro venezolano, que el banco alemán ha recibido como compensación, será vendido en su momento, probablemente en partes pequeñas, ya que es improbable que Deutsche Bank ponga en el mercado 1,3 millones de onzas de oro de una vez. Una parte de ese oro se venderá a los propios clientes, por parte del Departamento de Gestión de Activos de la entidad.

Según Christian, es probable que el Gobierno de Venezuela se vea obligado a dejar expirar otros swaps y entregar el oro a cambio de liquidez. “Dejar que los swaps expiren permite obtener más dinero al banco central, debido a que éste solo obtiene el 70% del valor del oro al contratar el swap, una vez descontados los gastos de liquidez y por la volatilidad de los precios. Para deshacer el swap, el Banco Central de Venezuela habría tenido que devolver los 1.200 millones de dólares a Deutsche Bank más, posiblemente, algunos gastos adicionales. En cambio, si se deja expirar el swap, el banco se hace con el diferencial entre el valor real del oro y el dinero recibido, que es de alrededor de 500 millones de dólares”, señalan desde la consultora.

En cualquier caso, lo que refleja esta transacción y las que posiblemente haya en marcha es que el Gobierno de Venezuela se encuentra en una situación cercana a la insolvencia y que pondrá en el mercado, directamente o por medio de swaps, el total de sus reservas de oro durante los últimos, “siempre y cuando el Gobierno permanezca en el poder y no modifique su política económica”, apuntan desde CPM Group.

La preocupación no viene solo por el hecho de que la entrada de todo este oro en el mercado vaya a afectar al precio. El analista cree que el mayor peligro procede de las ventas directas de oro que pueda realizar el propio Banco Central de Venezuela, a destiempo y sin ningún control, y que pueden causar un grave perjuicio en el mercado y asustar a los inversores.


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