Ospina enorme en los penales y Colombia en semifinales

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David OspinaLas últimas lágrimas de James Rodríguez terminaron en el hombro de David Ospina cuando comenzó ese abrazo con el que estalló la emoción por la clasificación a las semifinales. “Grande, grande”, le dijo el 10. Ospina fue enorme en el tramo final del partido. Le sacó el cabezazo a Tapia en la última jugada y le tapó con pierna derecha el penal a Cueva. Dos atajadas que hicieron justicia para Colombia.

El sueño americano, de las tribunas a la cancha en el Metlife de New Jersey. Himno nacional a todo pulmón y globos amarillos. La tranquilidad duró poco. La estrategia de Gareca era clara: cortar el juego de Colombia con los recursos que fuera (como en los partidos de 2015). Dejavú. El reto, no caer en esa dinámica que desgasta. Encontrar pausa y precisión. Costó más de lo esperado. Clasificación a puro sufrimiento en penales.

En los primeros minutos, el partido como en el libreto. Colombia con la iniciativa. Carlos Bacca activo, James inquietante y Sánchez impasable. Perú respondía con juego fuerte. Neutralizar, le llama el técnico, que en realidad es cortar y pegar. Los laterales Corzo y Trabuco avisaron desde el inicio que para llegar al área de Gallese había que aguantar. En el campo como en el banco: Pékerman de traje y Gareca en ropa de trabajo.

En el medio campo los duelos Vílchez (qué manera de correr y relevar)– Torres y Cueva-Sánchez estaban calientes. A Cardona le costaba aparecer desde el centro, desde el partido contra Paraguay le cedió la banda izquierda a James. Pero cuando lo intentaron la fórmula funcionó. En la primera jugada que se juntaron rompieron el bloque defensivo de Perú. James recibió hizo la diagonal y remató de derecha. ¡Palo! El rebote, para Bacca que sin ángulo remató a la malla lateral. Se salvó Perú

Cinco minutos más tarde, Torres cayó como primera víctima de la disciplina Gareca. Pelota dividida y Rodríguez fue con toda a la pierna izquierda del volante colombiano. Loustau permitía el juego fuerte. Colombia se desgastaba, se apresuraba, erraba en la entrega. Perú no dejaba espacios (4-1-4-1 en ataque y doble línea de 4 en defensa). Así al entretiempo.

Ambos equipos de vuelta a la cancha sin modificaciones. Más de lo mismo en los primeros minutos. Colombia intentaba pero se estrellaba con el módulo peruano que incluso llegaba a ser un 5-4-1. La apuesta, velocidad en la contra y el equipo de Pékerman intentando encontrar espacios. En el minuto, 62’ la primera amarilla del partido fue para Tapia por falta sobre James. Tardó. Silencio en el estadio. Los 79.194 asistentes también neutralizados.

En el 69 y el 72, Colombia intentó con dos pelotas a la espalda de la defensa que juez de línea marcó como fuera de lugar. Pékerman movió el equipo en el 75, Dayro Moreno por Cardona, que no se encontró en el partido. Gareca mandó a la cancha a Ruidíaz (el mismo tiempo del partido ante Brasil… el de gol con la mano). Cinco minutos más tarde segunda sustitución en Colombia, Sebastián Pérez por Daniel Torres.

Perú atacó poco, pero lucía más peligroso. Ahí apareció Murillo. Impecable, quite preciso en tiempo y lugar. Hubo seguridad en el fondo. En el 90, último cambio. Fabra y una atajada impresionante de Ospina tras cabezazo de Flores. Pitazo final. El semifinalista se definió en penales. Colombia de pie, Perú de rodillas. Los dos equipos abrazados.

Colombia hizo los cuatro con James, Cuadrado, Dayro y Pérez. Ospina atajó el de Trauco y Cueva lo mandó afuera. Ganó 4-2 y ahora espera por Chile o México en las semifinales.

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