Tenemos la firme convicción y certeza, que nuestro Distrito Especial de Cartagena de Indias; necesita, quiere, exige y merece ser pensado, reflexionado y planificado a corto, mediano y largo plazo. Lo que se ha llamado tener visión de futuro. No olvidemos, que las sociedades en el Universo que han logrado mayor grado de desarrollo armónico sostenible; son aquellas que proyectaron de manera civilizada, consensuada, concertada, transparente, eficiente, eficaz y efectiva; su Modelo de Desarrollo Socioeconómico; lejos de los individualismos, la indiferencia, la desconfianza, la cizaña, la mentira, el engaño, el odio, la violencia, la envidia, los egoísmos, la avaricia, las ansias de poder, los autoritarismos, la prepotencia, la intolerancia, la discriminación, la marginación, la exclusión, la injusticia social, las mezquindades partidistas, grupistas e intereses personales. Para transformar este incorrecto estado de cosas, urge un Pacto Social y Político Distrital Sobre lo Fundamental.

El panorama de Cartagena es sombrío, pero existen amplias perspectivas de desarrollo. Lo que se solicita es la disposición, talante, carácter, sinergia, compromiso, voluntad política y administrativa de toda la dirigencia cartagenera y en general de la sociedad civil de acertar. Porque estamos mal en muchos aspectos esenciales. Por eso, el modelo de Distrito Especial que queremos, debe tener unos objetivos específicos con sus tiempos, lo mismo que fuentes viables, desde lo constitucional, legal, jurisprudencial, económico, social, ético, cultural, ambiental y político para poder lograrlos. Pero su verdadera cristalización depende fundamentalmente, de que los intereses colectivos y generales del pueblo, se prioricen y estén siempre por encima de los intereses particulares y grupistas. Debemos partir de la evidencia de lo que somos, de lo que tenemos, de lo que queremos y merecemos ser.

Diseñar, plasmar e implementar este Pacto Social y Político Distrital, es un imperativo moral para la dirigencia cartagenera y bolivarense. Imperativo que no debemos delegar, dejarnos imponer ni aplazar más; porque el tiempo es nuestro peor enemigo. Si se sigue aplazando la decisión de pagar progresivamente la altísima Histórica Deuda Social y Humana, que se tiene con el pueblo soberano. Indudablemente, en las próximas elecciones de los años 2022 y 2023; la ciudadanía ya está despertando, reaccionará y se sacudirá del engaño. Y aquellos candidatos que no estén fielmente comprometidos con las aspiraciones y derechos del pueblo, recibirán en las urnas, el más rotundo repudio y rechazo del elector. Interioricemos y apliquemos, que nadie es autosuficiente, ni tiene el monopolio del saber. Luego, aunando esfuerzos y voluntades y trabajando en equipo podemos avanzar y mejorar mucho más.

En ese sentido, este Pacto Social y Político Distrital, debe ser incluyente, pero sin imposiciones, convocado y liderado por el Alcalde Distrital, William Dau, en sinergia con todos los sectores políticos, sociales, comunales, comunitarios, sindicales, empresariales, gremiales, académicos, Actores, etc.; sobre lo Fundamental; que requiere Cartagena, para hacer realidad una transformación estructural, democrática e integral; que ataque la Desigualdad y la Exclusión Social. Porque se necesita el compromiso ineludible de todos los estamentos e instituciones públicas y privadas del orden nacional, regional, departamental, distrital y local, y de la voluntad política inexcusable de su Alcalde, Concejo, Ediles y Alcaldes Locales, de sus Organizaciones Sociales, del Gobernador, Diputados, Congresistas, del mismísimo Presidente de la República y de todos sus Dirigentes; para lograr que el crecimiento económico y la financiación y Ejecución de sus Macroproyectos, sean incluyentes y se traduzcan en Inversión Social y Humana.

Si no se cristaliza la unión de esfuerzos y voluntades políticas y administrativas, sin direccionamiento ni condicionamiento, será muy difícil salir pronto de esta crisis de credibilidad y confianza. Y avanzar con firmeza hacia la gobernabilidad, el bienestar y desarrollo armónico sostenible y competitivo. Hay que recuperar el liderazgo y capacidad de gestión, para disputarse en el concierto nacional el espacio ganado por el centralismo andino asfixiante. Formar líderes con talla ministerial y presidencial. Es inaplazable, reivindicar la Democracia Participativa, fortalecer el Proceso de Descentralización y de Participación Ciudadana; implementando la Reestructuración y Modernización de la Administración Central y Descentralizada; incrementando los recursos de Inversión Social y Humana, complementarlos con mayores recursos provenientes del departamento, de la Nación y cooperación Internacional; para lograr el mejoramiento de la calidad de vida. Pero no basta conseguirlos, es imprescindible priorizarlos y ejecutarlos en forma efectiva y transparente. Para que haya Buen Gobierno.

Por: Benjamín Maza Buelvas