Progenitores detallistas y aplicados en los hogares merecen exclusivas felicitaciones, ellos trazan lo ideal para que sus hijos sean grandes colaboradores para el confort de la Patria, he tenido la libertad de conocer padres que saben educar a sus hijos, les enseñan lo propicio a sus descendientes y cuando están en escenarios tormentosos como buenos padres motivan su alma con palabras sinceras.

Esto no ocurre en todos los hogares, eternamente dichoso el joven que vive con el prestigioso cariño incondicional de su ascendiente; aprecia hoy a tus padres y abuelos, son lo esencial de tu existir, es por ellos tu fabulosa presencia después del Creador Divino, hoy sé obediente con ellos, respétalos invariablemente con leve atención, sus experiencias acumuladas para ti son excelsas indicaciones, nunca te dirán un concepto que te perjudique en tu diario vivir, siéntate privilegiado de tener en casa a honorables maestros de tu vida…

Gran porcentaje del mundo paterno actual, vive desahogadamente en incoherencia, por eso hay padres admirables y despreciables, muchos desean tener hijos talentosos para gritarle al universo que son radiantes por tener hijos e hijas triunfadores, para que vivan y compartan el éxito, el padre tiene que apoyar a su hijo continuamente.

Historia de reflexión

Acentuadamente es irracional que un padre abandone a su hijo cuando éste apenas está en pleno desarrollo del feto. Él dejó a su amada y a su hijo imprudentemente por una aventura de locura, de lo cual pasó lamentándose el resto de sus días, ¿sabes por qué?: porque condujo por el destino equivocado, por no meditar pacientemente, después terminó creciendo varios hijastros, Él fue clave para que ellos lograrán hacer realidad sus objetivos profesionales, a los pocos años que ellos se graduaron terminaron echándolo de su propia casa, este señor se ilustró de imborrable lección, fue un espinoso traspié haber abandonado a su propio hijo.

Su hijo con nubes de dificultades triunfó y fue gran personaje, para su nación 30 años después por azar del destino se conocieron, el padre le solicitó a su hijo que le ayudara, era el único, éste que no era un hombre rencoroso, lo hizo de forma especial, de todo corazón apoyó a su padre hasta su último respirar…

Ojalá les sirva de reflexión a los padres imprudentes, padres jamás dejen en manos de otros hombres a sus propios hijos e hijas, no los ignoren porque un día tus fuerzas físicas claudicaran, si desprecian y desconocen a sus hijos, la ley de la índole les pagará fuertemente. Nunca te sientas grande para siempre, porque nunca lo has sido, no lo eres, ni lo serás, batallar por el bien de un hijo en el presente es engalanar el mañana de cristales formidables es perfumar y asegurar tu futuro de aroma indiscutible.

Por: Carlos Javier Jarquín
Carlos Javier Jarquin
El chico poeta