Yara, compañía noruega y líder en la producción de nutrientes vegetales para los cultivos, apoya la producción de palma de aceite en el país con seminarios técnicos para los agricultores de las zonas de mayor siembra de estos cultivos con el objetivo de mejorar las prácticas en campo para lograr la sostenibilidad y proteger el planeta.

En dichos espacios se busca fomentar el intercambio de conocimiento y compartir experiencias sobre los retos, perspectivas y mejores manejos para el cultivo en palma de aceite. Colombia se ubica como líder de la producción en América Latina y el cuarto en el mundo, esto gracias a la tecnificación y uso de las mejores prácticas en dicho cultivo.

“El cultivo de palma, representa una cosecha extraordinaria debido a su eficiencia y versatilidad. Además, genera los mejores rendimientos al utilizar la menor área sembrada, en comparación con otros cultivos oleaginosos, como la soja, el maní y el girasol. Estamos comprometidos con los palmicultores para que puedan producir más en los mismos terrenos y apoyarlos en la adopción de una agricultura sostenible para proteger el medio ambiente, por esta razón buscamos generar mayor difusión de las buenas prácticas que se realizan en este cultivo”, afirma Marcelo Altieri, director regional Cono Norte de Yara.

Con el fin de garantizar el desarrollo sostenible, las plantaciones de palma de aceite en el país se han establecido dentro de la frontera agrícola, lo que evita la tala indiscriminada de bosques y la afectación de la biodiversidad, esto debido a su característica de cultivo permanente, con un ciclo productivo entre los 25 a 30 años.

“Estamos trabajando en campo con los agricultores para apoyarlos en el desafío de aumentar la producción y lograr la rentabilidad que buscan a través de programas nutricionales eficientes que causen el menor impacto ambiental para mantener suelos saludables. Nuestro compromiso es lograr que el país llegue a los 1,7 millones de toneladas y que el palmicultor colombiano sea reconocido por sus prácticas de agricultora sostenible a nivel nacional e internacional”, expresa Didier Casallas, gerente de ventas para palma de aceite para Yara Colombia.

Recientemente, Solidaridad Network presentó los resultados del “Barómetro sobre producción sostenible y comercio de palma de aceite en Colombia” que señalan que la producción de aceite de palma sostenible en el país aumentó del 5% en 2014 al 22% en 2018. Esto se logró gracias al compromiso de las empresas al implementar prácticas ambientales y sociales sostenibles que incluyen la no deforestación, la preservación de la biodiversidad y la formalización laboral.

Colombia se ha convertido en uno de los mayores productores de palma de aceite, lo que se evidencia en las cifras presentadas por el Ministerio de Agricultura, que entre el 2014 y el 2018 creció la producción de 1.111.429 a 1.630.413 toneladas en el país. Por lo tanto, las expectativas de crecimiento para el 2019 significan un reto para los 6.000 palmicultores colombianos que se encuentran agrupados en departamentos como Meta, Casanare, Cundinamarca, Vichada y Arauca.

Así mismo, en los resultados del estudio de Solidaridad se presenta el Acuerdo de Libre Comercio entre Colombia y la Unión Europea como un gran avance para el país, puesto que Colombia duplicó la exportación de palma de aceite del 31% en 2014 al 64% en 2018 a Europa, convirtiéndose así en el principal destino de este cultivo.

Bajo este panorama, espacios de intercambio de conocimiento como seminarios y actividades de campo son importantes para abordar temas como la innovación y la buena nutrición en las diferentes etapas del cultivo. Así mismo, los expertos de Yara realizan reflexiones para contribuir en la mejora de la productividad al entender los desafíos que enfrenta el sector local.