Habitualmente cuando hablamos de parálisis del sueño se nos viene a la cabeza un sin número de eventos que se reduce en una sola palabra “angustia”.

Seguramente, un día cualquiera logras despertarte en horas de la madrugada y de manera extraña, sientes un intenso peso en tu parte torácica que te imposibilita la realización de los movimientos corporales, exceptuando la parte ocular que te permite ver y mover sin ningún problema, otra manifestación incluye la dificultad para respirar debida a el estrés que nos ocasiona el suceso, es un momento en el que nuestra única explicación es que los espíritus nos asechan a tal punto que nos pueden hacer daño, simplemente, estás paralizado y no sabes que hacer, Justo en ese cuarto, esa cama, dentro de tus cobijas, es donde tus más oscuros pensamientos y miedos ya dejaron de ser ilusiones para volverse una tenebrosa realidad.

Estudios revelaron que aproximadamente el 45% de la población mundial por lo menos han tenido 1 episodio en el transcurrir de su vida, si hasta este punto te sientes identificado y lograste vivir lo anterior descrito, tuviste lo que en el gremio médico se conoce como parálisis del sueño.

La parálisis del sueño o también llamada PS por sus siglas, se define como un evento con brevedad y recurrencia caracterizado por que el individuo se encuentra consciente, en un estado de inmovilización involuntaria que puede ser al empezar o terminar el sueño y que terminar con la estimulación de los sentidos ya sea el tacto, escucha o el habla, por lo general este evento va de la mano de la ansiedad, nerviosismo, confusión o un cuadro de experiencias sensoriales anormales, conocidas como alucinaciones hipnagogicas.

Nosotros normalmente cuando dormimos tenemos diferentes fases del sueño que van desde un sueño ligero hasta uno más profundo, entre esos momentos encontramos una fase muy importante en la parálisis del sueño llamada fase del sueño REM (rapid eye movement) que significa movimiento rápido de los ojos o etapa del sueño paradójico.

En este periodo transitorio del sueño el cerebro se encuentra más activo, habitualmente lo que debería suceder es que al momento de finalizar o iniciar la fase REM nos levantemos se activen las fibras motoras a los músculos y tengamos una respuesta inmediata en los movimientos corporales, pero en la PS ese impulso de activación se retrasa y el cerebro en un estado de alerta sale de la fase REM y despertamos pero nuestros músculos aún no reciben la señal lo que ocasiona la no activación muscular y no movimientos corporales.

Entre las causas de esta eventualidad existen muchas actividades que afectan el sueño normal del individuo, como por ejemplo trabajos nocturnos, privación de sueño, síndrome del cambio rápido de zona horaria y hasta la posición al dormir (dormir boca arriba).
Incluso, la parálisis de sueño suele ser uno de los principales síntomas de padecer Narcolepsia, una rara enfermedad autoinmune de baja prevalencia en la población caracterizada por el exceso de somnolencia, irresistible durante el día. Una enfermedad que también incluye alucinaciones, y que puede ser confundida con la experimentación de fenómenos paranormales.

Como evitar parálisis del sueño:

  1. Dormir entre 8 y 9 horas al día.
  2. Hacer ejercicio durante las media tarde o 2 horas antes de dormir.
  3. Evitar el estrés ya que se ha comprobado que es la principal causa de PS.
  4. Mejorar los hábitos alimenticios.
  5. Evitar bebidas energizantes al momento de dormir.

Por: Tulio Sotomayor Medina
Tulio Sotomayor Medina

Estudiante de 12 semestre de medicina. @tasmedina_