Hoy me he detenido a pensar y escribir sobre qué tan importante es tener un pasado, un presente y un futuro. Cuando estudiábamos en la primaria iniciábamos a aprender sobre nuestro idioma, el español y las conjugaciones de los verbos, principalmente lo hacíamos en Pasado, presente y futuro. La humanidad, la sociedad, la familia, nuestra persona tiene: Presente, pasado y futuro.

Vemos que tan importante son y si valoramos estos que no son puramente conceptos, nos daremos cuenta que aunque no nos aferremos y añoremos es siempre necesario tener en cuenta que debemos tener siempre en referencia el tiempo pasado. ¿Por qué? te diré que el pasado es la brújula sobre la cual debemos escribir nuestro presente y de este dependerá el futuro que tengamos. También si ponemos mucha atención al pasado este nos ayudará a ajustar nuestros proyectos de vida, familiares o empresariales o también sobre nuestras relaciones interpersonales. Nadie puede realizar su presente sin considerar los aciertos y desaciertos del pasado. Asimismo nadie puede negar su pasado porque si lo hace se obliga y condena a repetir su historia y si esta fue desfavorable o amarga… ¿Qué podría esperar?

Ahora bien el presente es de provecho porque es hoy y hay que vivirlo intensamente, entendiendo esto como una vida activa de provecho y fructífera tanto entre nuestras relaciones y propósitos que tengamos sean estos mercantiles o filantrópicos. Dicho esto; no se siembran espinas y se cosechan flores, no se siembra mala hierba y nace manzana. Todo presente tiene ligadura con un futuro inmediato que será el efecto de una causa porque a como la dialéctica lo enseña: Toda causa genera un efecto. Es hoy que estamos escribiendo con nuestros pensamientos, con nuestras acciones, con nuestros aciertos y desaciertos el mañana o el futuro como solemos decir o designar.

No es cierto que debemos olvidarnos de ninguno de estos momentos de nuestra historia común o individual y colectiva al final de todo hay un precio siempre: la satisfacción o la frustración. Es por eso que nuestros abuelos siempre dijeron obra bien para que siempre te vaya bien.

Que tenemos un futuro y que no hay que ponerle mente porque ni siquiera ha llegado.  ¡Comono! el pasado, presente y futuro siempre son necesario en nuestras vidas porque complementan nuestra existencia y se convierten en nuestra esencia. Ya hemos dicho de lo que hayamos hecho o no, de lo que hagamos o no depende conocer como escribimos el futuro que será agradable o desagradable y siempre nos debemos detener para evaluar su efecto para seguir proyectándonos hacia el futuro.

Actualmente hemos conocido que con la pandemia están pereciendo los más adultos. Dios quiera que no siga esta pandemia afectando a la memoria histórica colectiva porque se van los conocimientos, las enseñanzas los valores morales y espirituales, sobre los cuales se han venido edificando los presentes intelectuales que siempre deben conducir por correctos caminos de honestidad y concordia  los destinos de una nación o el mismo universo que en grupos sociales tiene su comportamiento particular. No puede eliminarse ni el pasado, ni el presente, ni el futuro. Dado que sería el universo como un barco a la deriva sin rumbo cierto ni atracadero seguro.

El pasado, presente y futuro siempre serán un complemento en las vidas de cada uno de nosotros y el mismo universo.

Por: Julio García Chavarría
Leo Acosta, Sueño de luna
Nicaragua-Centroamérica
Poeta, escritor y colaborador en Radio Satelitevisión y Americavisión (Rep. de Chile)