Actualmente los individuos que somos heterosexuales si comentamos nuestra aversión contra el homosexualismo, corremos el riesgo de ser señalados como homofóbicos. Y es que la tortilla se ha volteado, pues antes el homosexualismo era un tabú, ahora en cambio el heterosexualismo se trata de ver como tabú.

En los Estados Unidos hace unos años, dos muchachas ganadoras de distintos concursos de belleza, de cierta manera se declararon en contra del homosexualismo, y eso les costó perder la corona, además de ser acusadas de homófobas. Pero lo cierto es que el homosexualismo y bisexualismo ahora es moda, pues varias actrices y cantantes famosas han afirmado estar inclinadas hacia esa conducta.

Así pues, las banderas de la “diversidad de género” se han alzado sin temor, es más, hasta en algunas universidades públicas se pueden ver grandes pancartas y listones con lemas como “atrévete al cambio”, esto en un contexto de aceptar el homosexualismo.

En los países de cultura islámica es quizás donde las conductas lesbico-gays son inaceptables o intolerables, de hecho en algunos lugares implica la muerte. El judaísmo radical también se opone al homosexualismo, quizás por la ancestral cultura religiosa, basada en la ley de los patriarcas. Incluso el relato de Sodoma y Gomorra sentencia en gran manera las aberraciones de esa sociedad. También, el mismo cristianismo se opone claramente a las conductas homosexuales, lo cual implica homofobia.

Si de verdad esas enseñanzas (teológicas) son de origen divino entonces Jesucristo como Dios y hombre verdadero es homófobo. Pero lo cierto es que el Nuevo Testamento dice que la verdad os hará libres, por eso no debemos tener miedo a defender la heterosexualidad que de todas formas responde a una ley biológica en el orden de los mamíferos, donde solo macho y hembra pueden procrear, excepto la clonación que de cierta manera evade la copulación.

Lamentablemente, la concupiscencia humana nubla las mentes, y las lleva a consentir formas de pecado, como es el homosexualismo.

Por: Osvaldo Corrales Jiménez
Comentarista de temas cotidianos