Luego de que Álex Cifuentes, quien sería el secretario particular del narcotraficante mexicano Joaquín Guzmán Loera, declarara que el expresidente de México, Enrique Peña Nieto, recibió 100 millones de dólares como coimas por parte de Joaquín Guzmán Loera, en el juicio contra el capo en una corte federal en Nueva York, EE.UU., los fiscales presentaron una moción para limitar y mantener en secreto parte del testimonio de un testigo.

Los fiscales presentaron la moción solo horas después del testimonio en que se vinculaba al exmandatario mexicano. La moción se basa en las Reglas Federales de Evidencia 402 y 403, las cuales prohíben el testimonio irrelevante para los delitos que son imputados en el juicio o que pueda perjudicar o confundir a un jurado.

Hasta la mañana de este miércoles, la moción no había sido admitida por el juez Brian Cogan, el magistrado que preside el que es considerado el juicio más grande en la historia de EE.UU. contra un narcotraficante.

Al respecto, Cogan ha señalado, hasta el momento, que los fiscales nunca ofrecieron pruebas del presunto soborno a Peña Nieto, que Cifuentes solo manifestó que ‘el Chapo’ le había contado sobre la coima millonaria y que las declaraciones del narco colombiano no daban claridad sobre cómo el testimonio llevaba a demostrar la culpabilidad o inocencia de el “Chapo Guzmán”.

Por su parte, el exjefe de la Oficina de la Presidencia durante el gobierno de Peña Nieto, Francisco Guzmán, calificó de “falsas, difamatorias y absurdas” las declaraciones de Cifuentes.

Presidentes en la mira.

Las afirmaciones de Cifuentes habían sido anticipadas dos meses atrás, cuando la defensa legal de “el Chapo” aseguró que no solo Peña Nieto recibió una cantidad indeterminada de millones de dólares en sobornos por parte del Cártel de Sinaloa, sino también su antecesor, Felipe Calderón.

Cifuentes ayer también mencionó en su declaración a Calderón, al referir que habría recibido pagos por parte del cártel de los Beltrán Leyva con el fin de acabar con el grupo criminal liderado por Guzmán Loera.

Al respecto, Calderón aclaró en su cuenta de Twitter que el colombiano habría negado la declaración dos veces.

El capo enfrenta 11 cargos, el principal de ellos es ser la cabeza del grupo criminal. Además, está acusado de conspiración internacional para fabricar y distribuir cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana. Se calcula que introdujo ilegalmente a EE.UU. unas 457 toneladas de drogas, que generaron ganancias de 14.000 millones de dólares.

De hallarlo culpable de uno solo de los cargos, sería sentenciado a cadena perpetua.