Llevo en la piel las horas lentas,
los recuerdos, las vivencias,
las caricias del amor
¡y los silencios del olvido!
Llevo en la piel las experiencias,
las alegrías y los sueños,
la risa franca y los sollozos quedos.

Llevo las huellas perennes
que me ha dejado el tiempo,
llevo en ella mis sueños locos,
mis fugaces y cerúleas quimeras

Llevo los rayos de la esperanza
que tatuaron mi piel morena
y que en las noches de plenilunio,
dieron vida ¡a mis quimeras!

Por: Rossi Er