Refugio

En ese lugar distante dónde finjo demencia
y los recuerdos no pesan tanto como el concreto
Un laberinto se forma en mis sienes
y regresa como un verso…de los muchos que tengo para darte
Ahí donde el sol no se filtra,
el pudor se vuelve cristalino y puedo sentir tu cálida respiración
Se detiene el tiempo, despacio inhalo
el humo de tu cigarro muy cerca, solo observando
Tus ojos tristes y tu dulce risa me invitan a pasar,
no tengo miedo, puedo ahora descansar
Es tu boca mi refugio mi nuevo habitar.

Encuentro

Esa noche, me apresuré para ir a buscarte,
tenía algún tiempo sin verte y pensé…no
debo preocuparme.
Mi sorpresa fue tan grande,
como esa primera vez que nos abrazamos
Como el primer beso y el último
que nos dimos ese mes de enero.
Debo confesarte que fue
difícil para mí olvidarte, recordando
tus besos que se anidaron en mi boca,
fueron presos en ese laberinto
de tu infierno y tu lengua facinerosa.

Exilio

A veces
Quisiera sentirte como tejido de hilo en mis dedos
o como algodón de lino en mis labios
A veces
Quisiera verte dormido en algún
sitio prohibido o en algún sueño anidado
Será
Que extraño tanto rozar ese tórax arqueado ó
rondar ese lunar que beso, siempre despacio
Será
Que está tormenta me lleno de gotas
de recuerdos que aún en silencio te llamo
Porque
Este frío de exilio, me hace sentir
que tengo milenios de encierro…sin tus abrazosPorque
Echo de menos tu boca indomable
y tus manos en mis pechos haciendo estragos
Un día como hoy…siempre te extraño

Paraíso perdido

Debo confesarte que te he amado como a un dios,
sabiendo que no ostentas tal deidad
Como decirte lo equivocada que estaba,
con tantos dioses paganos que
en algún tiempo pensé que amé
Eres la creación, paraíso perdido,
edén de mi profana osadía,
pagaré mi condena al infierno
Porque estos ojos ya no ven,
no escucho las voces de mis adentros,
me dejo fundir en el nirvana de tu mirada
¿Puedes verlo? como a través del espejo de tus ojos,
como de rodillas yo te adoro,
hincada, solo para tocar una vez más el cielo.

Apología

Escrutaré el secreto que habita en tu alma
Donde se anidan tantos pájaros del miedo
Que vuelen fugaz en la alborada de tu cama

Deja que se esparzan como cenizas al viento
Muéstrame el camino para llegar a tu morada
Seré artesana, besaré el abedul de tu cuerpo
Me Cobijaré en la oquedad de tus ojos claros
Dormiré hasta el alba en la apología de tus besos

Cuando despiertes me encontraras cálida y rociada
En mieles cristalizadas, eufórica de locos deseos
Volaremos al edén como cisnes negros y blancos
Prometo amarte ángel profano, Apolo de mis sueños.

Sobre la autora:

Ana Carola Burgos, nació el 09 de mayo en Tegucigalpa, Francisco Morazán. Es arquitecta, empresaria, política, escritora y poeta hondureña. Miembro del grupo de Escritores 12 Poetas Latinoamericanos, Miembro del Grupo de Lectura Reloj De Arena. Poemas suyos han sido publicados en muchas antologías nacionales e internacionales por mencionar algunas: Antología de los 12 Poetas Latinoamericanos, Antología Sonetos Americanos, Antología Erótica 12 Poetas Latinoamericanos, Poemas de Navidad y Antología del Bicentenario de Centroamérica, 𝐀𝐘𝐀𝐌𝐄 𝐄𝐃𝐈𝐓𝐎𝐑𝐈𝐀𝐋, México 2021.