Abrázame

Abrázame cuando la tormenta amenaza en el horizonte,
cuando la tempestad del mundo oscurece la tierra.
Abrázame para no caer cuando resbalo,
cuando al asedio de lenguas perversas buscan hacerme dudar.
En todas mis necesidades, socórreme
con tu abrazo.
No se encoja mi corazón ni se erice mi piel,
estréchame y calentarás mi amor.
Tus brazos rodeen mi cuerpo
cada vez, cada momento.
Tus brazos sostengan mi vida.
Yo te busco en los detalles como en la inmensidad.
Aprisa voy porque
vehemente espera este ser, este que espera tu abrazo.
Abrázame cuando río porque tuya es mi risa.

Del poemario: El amado

Luna gibosa

Miraba yo
desde la ventana de la casa hacia el norte
Era de mañana
Una mañana fría
una luna gibosa menguante
Blanca
parecía un marbete sobre un azul pastel
Perfecto diáfano paisaje
Solo las aves se cruzaban entre mi mirada y la luna
¡Gracia la mía!
Pocas veces se le ve pasear durante el día

Por la noche al sur
desde la ventana de la cocina
volví a mirarla cuasi amarilla
Hermosa luna menguada
Deja ver la silueta de los escuálidos árboles de otoño
Volverá a ser nueva crecerá
pacífica relumbrante
como un broche sobre un vestido de gala
Inmensa lumbrera
Creación de Dios.

Imposible

Llegas cuando soy rehén del tiempo
Desafío darte el sí
Reto de la vida
el amor a destiempo

Arquea mi espalda
Se acorta mi vista
Mengua mi semilla
Por más heredad que supliques
contracciones no tendré
Solo entuertos de dolor

¿Cómo acaricio tu piel arrogante
con mis manos estriadas?
He cruzado el lindero
En la mecedora
disipo los atardeceres y
con hilos delicados te tejo.

Del poemario: Desaires

La vencí

En la barca de mi cuerpo
peleé con la traición
En aguas profundas la vencí
A mi suspiro se lo tragó la arena
No escuché sus latidos
Hice banquete
Derramé Merlot y
dejé caer mis condolencias

Después del festín de los buitres
recogí los huesos
Los hice sonar como quitiplás
Al atardecer
los arrojé al arrecife
Donde cae el despojo de las aves
donde da latigazos el sol
Allí de noche y
de día pernoctará su eco perdido

Volví a la barca
Remé hacia un rumbo nuevo.

Del poemario: Desaires

En en el siguiente enlace Laura Parra habla de su trabajo artístico y poético:

 

Laura Rosa Parra Díaz, nació el 11 de junio de 1957, en la población de Ocumare del Tuy, estado Miranda, Venezuela. Dedicó parte de su vida a las Artes del Fuego, al modelado en arcilla, inspirada en las labores y cultura circundantes de la zona de Barlovento, en la costa de Venezuela, donde residía para ese entonces. De esta manera plasmaba y transmitía por medio del barro parte de una sociedad, lo que ahora lleva a cabo por medio de la pintura y la escritura.

El amor por la poesía y los cuentos lo trae desde su infancia, transmitido por su padre, asiduo lector. En su constante búsqueda por escribir lo que siempre ha traído consigo, tomó talleres de poesía y narrativa, con los escritores y poetas: Maritza Jiménez, Julián Márquez, Sael Ibáñez, Juan Calzadilla y Antonio Trujillo; en la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello de su país.

Integrante del grupo Escritura Creativa “Arnaldo Rojas”, de la peña literaria “La Espiral de la Imágen”, donde participa en la antología poética Diversos(2014) y del Encuentro Latinoamericano de Poetas “La Victoria”.

Antologías:
Ha participado en las siguientes antologías: Diversos(2014), Alquimia del silencio (2021), Poemas en la piel (2021), Hacedoras (2021), La luna nos ve (2021) Intimidades en voces amigas (2021), Transparencia de arcoiris (2022), La tribu poética (2022), La victoria de la poesía (2022), Poesía Azul (2022), El Tapón de Darién, Salvación o Infierno (2022), Mujer Total (2022) y CANTO PLANETARIO, Ayame Editorial, México/USA 2022).

Tiene en su haber los libros de poesía El amado y Desaires.

Actualmente reside en Inglaterra, Reino Unido, dedicada a la poesía y las artes plásticas.
Su trabajo los publica en: @soylaures Instagram y Facebook @Soy Laures