A Wilson Rogelio Enciso

«El día que volviste
el caminito lloró de alegría,
reconoció tus pasos de niño,
escuchó tu voz mágica, serena
y pensó en lo noble de tu corazón.

Hoy, el caminito te espera
en un nuevo encuentro poético,
para que escribas los versos dorados,
de varones y varonesas,
de escritores y poetas.

Tu caminito Chaguaní,
tu varón del Cerro de Oro.»

Aromáticas del amor

Floreció la yerbabuena
Cuando floreció el amor,
Y cociné dulce y canela,
Para ofrecer lo mejor.
Y una tarde el carpintero,
De mi aromática bebió
Y con sus alas suspendidas,
Tomó la dulce flor,
La flor de la yerbabuena
Y con ella creó el amor.

El elegante carpintero,
Con su nido y su canción
Preparó infusión de albahaca
Para calmar el dolor,
Un dolor que era alegría,
Como fruto del amor,
Eran ya, nueve lunas
Que traían vida, color, olor y sabor,
A albahaca y yerbabuena,
A limoncillo, ajenjo y limón.

Hoy sigo cociendo al fuego,
Aromáticas de amor,
Para mi gran generación;
Del carpintero, mi amor;
Con sabor de los naranjos,
Con el agua de los cielos,
Que embriagan mi corazón.

Chaguaniceña

¡ES MI BANDERA!
“Con motivo de los 250 años.
Cumpleaños de mi patria”
Chaguaniceña es mi bandera,
Preciosa caribe de traje multicolor.
Princesa cubierta de perlas, oro y esmeraldas,
Diosa que saluda su cacique y Varón.

De blanco: “Perla majestuosa, aclamando Paz.”
De verde con matices de plantas y palmeras.
De amarillo, los frutos y tesoro de panches con amor.
Y, así eres, ¡oh bandera!, flor primaveral.

Cuando te veo lucir en ventanas y balcones,
Veo rostros de abuelos, niñez y juventud;
Batiendo como ella sus alas soñadoras,
Buscando caminos de progreso y virtud.

Cantemos hoy con la princesa del honor
Icemos con respeto y alegría,
Este símbolo, del Varón del cerro de oro,
En esta tierra de paz y tesoros del Creador.

Sobre la autora
CARMEN JULIA CHIGUASUQUE DE JIMÉNEZ, Chaguaní, Colombia, 1949
“La poesía es el mejor acuerdo de paz, para soñar y hacer posible el sueño de los demás.” Como profesional y educadora tuvo la oportunidad de enseñarles a niños y jóvenes de quienes aprendió creatividad y humildad. Gracias a su vocación de escritora y poeta narra, describe y dibuja acontecimientos, vivencias, paisajes y sueños por doquiera que pasa. Es reconocida por ser gestora del Festival Cultural de Poesía, de niños y comunidad educativa, como también, del encuentro anual de escritores en su tierra natal.
Entre sus obras publicadas están: “Chaguaní es Milagro, Vivencia y Poesía, “Escrito con Café y Panela”, “Voces desde el Varón de Cerro de Oro” y otras más.
Madre de 5 hijos, 13 nietos y 2 biznietos. Orgullosa de ser Chaguaniceña.