Por inestabilidad jurídica y falta de reglas claras está en riesgo la actividad edificadora

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Inestabilidad jurídica y falta de reglas claras en el ordenamiento territorial ponen en riesgo cerca de 2,9 billones de pesos anuales que el sector aporta a la economía regional anualmente.

Cartagena, marzo 21 de 2018. En el marco de la Asamblea de Afiliados de Camacol Regional Bolívar, empresarios de la cadena de valor de la construcción abordaron, entre otros temas, la política de vivienda como una oportunidad para dinamizar la actividad edificadora en la región, el balance del sector en 2017 y las proyecciones para 2018, los desafíos para el control de la informalidad y la ilegalidad en la construcción de ciudad, y los retos del ordenamiento territorial en Cartagena.

De acuerdo con las cifras que maneja Camacol, el sector aporta 2,9 billones de pesos anuales a la economía de Bolívar (en 2007 eran $472 mil millones), es decir, la participación pasó de 2,7% en 2007 a 8,1% en 2016. De esa manera, la actividad edificadora en el departamento es la segunda de mayor importancia. En materia de empleo, el sector ocupa 34.331 personas de manera directa, lo que representa el 8,3% del total de la ocupación en Cartagena. En actividades inmobiliarias y de alquiler hay 40.630 puestos de trabajo adicionales (9,8%).

Sin embargo, para la Presidente Ejecutiva de Camacol, Sandra Forero Ramírez, “el protagonismo de la construcción de edificaciones en el departamento, que en la última década ha triplicado su participación en la estructura económica, podría verse afectado si la inestabilidad jurídica y la falta de institucionalidad no se erradican, en el marco de un trabajo en el que tanto el sector público como el privado ejerzan sus responsabilidades de acuerdo con la Ley”.

Explica la Directiva que la inseguridad jurídica en torno al sector puede minar el clima de confianza y las expectativas de recuperación. Su impacto se percibe como altamente nocivo para el desarrollo de los proyectos y no hay respuestas claras en los diferentes niveles de gobierno, instituciones competentes y organismos de control. Frente a esto, “se requieren acciones concretas e inmediatas, y precedentes claros y contundentes que brinden estabilidad para la inversión de las empresas y de los hogares en torno a los proyectos de construcción”, sostiene.

Para este año, la proyección de Camacol a nivel nacional es alcanzar los niveles de generación de valor agregado del sector promedio de la última década (4,1%), 4,6%. Y en ventas de vivienda nueva alcanzar las 179.547 unidades durante 2018, es decir un 4% más que en 2017.

“Desde finales de 2017 se vienen presentando señales de recuperación del mercado de vivienda, que obedecen a una tendencia más favorable de la inflación, las tasas de referencia y el crédito hipotecario. También, la percepción ha venido recuperándose en todas las ciudades de manera sostenida, por lo que las condiciones en 2018 permiten prever una mejor dinámica”, argumenta Sandra Forero Ramírez.