Las consultas por la caída del cabello son recurrentes en las citas médicas tanto de hombres como de mujeres. No siempre la pérdida visible del cabello es sinónimo de calvicie o de enfermedad, en la mayoría de los casos corresponde a caídas de tipo fisiológicas.

En condiciones normales, las personas pierden hasta 100 cabellos al día. Si este no germinara de nuevo, existiría despoblamiento general desde muy temprana edad. Los folículos pilosos, que es donde se origina el cabello, tienen diferentes estadíos de crecimiento, esto permite que la cantidad se mantenga constante.

Según la doctora Johana De La Espriella, especialista en dermatología clínica y estética adscrita a Colsanitas, “No hay tratamientos milagrosos para combatir la caída del cabello. Usualmente son procesos lentos que requieren constancia. Por eso, entre más temprano se consulte al especialista, habrá mayores posibilidades de obtener buenos resultados”.

Para conocer más sobre este problema que aqueja a personas de diferentes edades, y que, además de ser estético involucra a la salud de los pacientes, siete recomendaciones sobre la caída del pelo.

Ciclo del cabello.

Los seres humanos nacemos con cierto número de folículos pilosos determinados genéticamente, y los cabellos de estos están recambiando continuamente de tal manera que la cantidad se mantenga constante. Es decir, que los folículos pilosos no están todos al tiempo en el mismo estadío de crecimiento; algunos están germinando, otros creciendo, otros se caen porque cumplieron su ciclo y así sucesivamente. Con frecuencia las personas confunden este recambio diario de cabello con una caída anormal y consultan al dermatólogo a quien no siempre le queda fácil convencer a los pacientes de que no hay una caída patológica.

¿Cómo mantenerlo saludable?

Una correcta nutrición y adecuada ingesta de proteínas y de hierro son claves para mantener un cabello saludable.

Consulte al especialista.

Antes de caer en tratamientos excesivamente costosos y que prometen resultados “milagrosos”, consulte a su dermatólogo, quien es el profesional idóneo para hacer el diagnóstico y adelantar un plan de tratamiento. Entre más rápido haga la consulta, más posibilidades tiene de evitar la pérdida del cabello.

Efluvio telógeno.

Hay circunstancias que alteran el recambio diario del cabello y producen una verdadera caída aguda. Es lo que se conoce como efluvio telógeno y es común luego de situaciones como una pérdida significativa de peso, estrés, dietas estrictas, el postparto, después de una cirugía compleja, una hospitalización o a causa de ciertos tratamientos para el cáncer.

En general, se considera de buen pronóstico, pues casi siempre se recupera el cabello perdido una vez el paciente se estabiliza o supera su causa.

La calvicie.

Es otro tipo frecuente de caída del cabello. Consiste en un despoblamiento de la parte superior del cuero cabelludo y ocurre tanto en hombres como en mujeres. Está determinado por factores genéticos y hormonales, lo cual hace que los tratamientos tengan que ser de uso indefinido, pues al suspenderlos, la genética vuelve a primar. Cuanto más pronto se inicie el tratamiento, mayor serán las probabilidades de obtener un repoblamiento de lo perdido. Los resultados son lentos y hay que ser pacientes y constantes pues pueden tardar hasta un año. Los tratamientos son orales y tópicos en pacientes sin mucha antigüedad de su caída, o solo tópicos si la consulta es tardía y ya hay un despoblamiento avanzado. Son medicamentos seguros, con pocos efectos adversos y el más común es la disfunción sexual la cual se estima que puede afectar a un 2% de los pacientes y es reversible al suspender la medicación.

La alopecia areata.

Es otro tipo de caída del cabello más compleja y menos frecuente. En esta situación el propio organismo ataca a los folículos pilosos haciendo que se inactiven y aparecen estos parches sin pelo en el cuero cabelludo o cualquier zona pilosa como cejas o pestañas. Su tratamiento consiste en infiltraciones de esteroides para desinflamar la piel afectada. La alopecia areata puede repetirse a lo largo de la vida de una persona.

Las alopecias cicatrizales.

Son irreversibles y de difícil manejo. Algunas veces se manifiestan como un retroceso en la línea de inicio del pelo en la frente o, a veces, como parches de cicatriz en el cuero cabelludo. Este tipo de alopecias requieren una confirmación mediante una biopsia, su tratamiento es difícil y está enfocado en detener la progresión.