Últimamente se está intentando desexualizar todo, y no me malinterpretéis, lo veo perfecto, no debería haber diferencias simplemente por ser mujer u hombre, pero… ¿en serio creéis que mujeres y hombres somos iguales? Yo creo que somos dos planetas tan alejados el uno del otro que fingimos entendernos, porque estamos programados para eso. Pero tal vez eso debe ser así para que podamos ignorarnos y desarrollar vida social con personas de nuestro mismo sexo.

Llegados a este punto de mi reflexión seguro que algunos piensan que estoy loca por decir como feminista que existen diferencias entre hombres y mujeres, porque lo más probable es que en muchos aspectos no exista diferencia entre ambos, pero debemos recordad que nuestros cuerpos son distintos, y, por lo tanto, en cuestión de sexo nos pueden excitar cosas distintas, aunque todos lleguemos al mismo camino.

Otra cosa distinta es que los señores que están leyendo mi artículo se escandalicen porque una dama no puede hablar de sexo; queda mal y es poco elegante. Pero ese tema ya lo dejaremos para otro artículo, lo que me gustaría aclarar es que las mujeres con el paso de la edad no nos volvemos ciegas, puede dolernos la espalda, pero la vista, con gafas o sin ellas, la disfrutamos como cualquiera.

Aclarado esto, he de decir que, para vuestra información, sí que nos volvemos más selectivas y exquisitas, en mi caso, hay un culpable claro; las novelas románticas. Aún no he encontrado un protagonista masculino digno de ocupar la portada de mis novelas, ninguno es el hombre que imagino en ellas, bueno, me habría encantado tener a William Levy, pero ya sabéis, tenía su agenda muy ocupada y no podía hacerme hueco para una sesión de fotos, y Tom Ellis, quien hace de Lucifer en la serie de Netflix, tampoco podía, así que ya sabéis, solo encuentro mujeres perfectas como Mónica Cabeza Ocaña, para protagonizar mis portadas. Pero el caso es que, cuando veo a esos actores porno fingiendo que disfrutan, sin apenas diálogo ni argumento coherente, pienso que es lo más absurdo que he visto en mi vida, ¡pero a los hombres les gusta! Entonces me veo a mí y a mis amigas leyendo una novela romántica erótica, excitadas y deseando vivir una historia de amor como esa, y pienso… “¿somos nosotras las que perdemos el tiempo leyendo, o son ellos los que no saben disfrutar de algo hermoso?” el caso es que si comparamos el tiempo que perdemos, a ellos les da tiempo a ver una peli porno, tener sexo, ver el futbol y jugar a la consola, mientras nosotras, pasamos horas leyendo para llegar al mismo punto de llegada que ellos.

¿Qué pensáis? ¿somos nosotras las que estamos equivocadas o son ellos?

Pues realmente, quiero pensar que son los hombres los equivocados, ya que, como escritora de novela romántica, me encanta follar tu mente, me encanta acalorarte con dos frases en las que describo como tus labios se acercaron a los míos tan lentamente que pude sentir tu aliento en mi boca entre abierta y emborracharme de tu deseo. Tu lengua se introdujo seductoramente en la mía y, entremezcladas, bailaron en la humedad de nuestra pasión. Cuando retiraste tus labios de los míos y lamiste mi cuello, un gemido de placer escapó involuntariamente de mi garganta, mis dedos asieron tu pelo para acelerar el ritmo de nuestro baile prohibido y conseguir que, en menos de treinta segundos, nuestros cuerpos estuvieran desnudos y preparados para fundirse en uno. Pero cuando te introdujiste en mí, no me hiciste tuya, yo te hice mío, nuestros cuerpos se enlazaron y alcanzamos el clímax subiendo a lo más alto del placer, un placer que ninguna mujer te daría jamás como yo te había dado.

Bien, ¿Creéis que podríais pasaros al porno literario y dejaros de videos sin sentido?

Por María Beatriz Muñoz Ruiz