El anuncio del presidente Donald Trump de que Estados Unidos se retirará del acuerdo nuclear con Irán y restablecerá las sanciones contra el país persa desató una oleada de preocupación en las dos grandes potencias de la Unión Europea (UE), Alemania y Francia, que temen perjuicios económicos por la medida.

Desde Berlín y París lamentaron el paso dado por el dirigente republicano alertando de los posibles efectos negativos que el abandono del pacto puede conllevar para la economía de los 28 países de la eurozona.

“Con esta decisión, el presidente Donald Trump enturbia las perspectivas de las relaciones económicas entre Alemania e Irán. Esperamos que el Gobierno alemán y la UE protejan ahora los negocios europeos con Irán y restauren la confianza perdida”, indicaron desde la Asociación de Cámaras de Industria y Comercio (DIHK) germana.

“A las empresas (alemanas) les preocupa que el hecho de tener relaciones comerciales con Irán les lleve a perder negocios en Estados Unidos. Después de todo, las empresas europeas también están amenazadas por las sanciones de Estados Unidos si sus socios comerciales iraníes figuran en las listas de sanciones de Estados Unidos“, agregó la DIHK.

A la espera de que los términos de las sanciones se aclaren y se determine si Washington respetará contratos antiguos, los fabricantes alemanes de maquinaria (VDMA), una industria clave de la economía germana, señalaron que ahora es Irán quien debe dar una respuesta que despeje cualquier tipo de duda sobre su compromiso.

“Teherán debe ahora decidir si, independientemente de Estados Unidos, quiere continuar con el acuerdo nuclear, lo que sería la mejor solución para todas las partes”, sostuvo el presidente de la VDMA, Thilo Brodtmann.

“Mientras que la UE no vuelva a activar sus sanciones contra Irán, es posible que la economía alemana siga haciendo negocios legales con Irán”, alegó.

Desde Francia, el ministro de Economía y Finanzas galo, Bruno Le Maire, criticó que las sanciones reactivadas por Trump tuviesen también capacidad para afectar a empresas de terceros países. “Eso convierte a Estados Unidos en la Policía económica del planeta”, dijo hoy el político francés. “Eso es inaceptable”, añadió.

Le Maire anunció además que tiene previsto a lo largo de la semana mantener una conversación telefónica con el ministro de finanzas estadounidense, Steven Mnuchin, para “estudiar qué posibilidades hay” y preguntarle por la aplicación de posibles excepciones en acuerdos económicos que ya están vigentes.

Empresas de bandera francesa como las fabricante de automóviless Renault y Peugeot y la petrolera Total están presentes en el mercado iraní. Además, el consorcio europeo de aviación Airbus también firmó a finales de 2016 un acuerdo con Teherán que contemplaba la entrega de 98 aeronaves. De ahí que la preocupación en el ámbito económico sea máxima.

De esos 98 aviones, la firma sólo entregó hasta ahora uno y otros 97 siguen pendientes, dijo hoy un portavoz al ser preguntado por dpa. Otros dos fueron además entregados al país a través de empresas de leasing.

“Estamos estudiando detalladamente el anuncio y los próximos pasos a dar conforme a nuestros principios internos y en completo cumplimiento de las sanciones y la normativa de control de exportaciones”, añadió el portavoz, apuntando que ello llevará un tiempo.

Este martes, tan solo minutos después de conocerse la retirada de Washington, los líderes de Francia, Alemania y Reino Unido llamaron a Teherán a seguir manteniéndose en el acuerdo nuclear. “Alentamos a Irán a reaccionar con moderación ante la decisión estadounidense”, dijo un comunicado conjunto del presidente francés Emmanuel Macron, la canciller alemana Angela Merkel y la primera ministra británica Theresa May.

Además señalaron que Irán debe seguir cumpliendo con las obligaciones que emanan del acuerdo y corresponder en plazos breves a los requerimientos de inspección del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).