La Procuraduría General de la Nación dio inicio a un plan piloto del Programa de Justicia Restaurativa en las penitenciarías La Picota, el Buen Pastor y el Centro de Atención Especial de Bosconia, el cual está diseñado como estrategia para la humanización de los centros carcelarios, apoyo a la resocialización y recuperación de lazos familiares de los internos.

El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) acogió esta iniciativa del órgano de control, que incluye el apoyo de capacitadores del Instituto de Estudios del Ministerio Público.

En este sentido, el INPEC adelantó este plan piloto “RestauraVidas”, con la metodología “Espiral de Paz” como estrategia de intervención y herramienta de ayuda, para desarrollar habilidades en resolución de conflictos con la población privada de la libertad, las cuales les permitirán encontrarse con la víctima, hablar de su responsabilidad de reparar el daño y restaurar los vínculos con su familia y comunidad.

Para el cumplimiento de este programa, el INPEC se comprometió a llevar a cabo tres fases: una primera fase pedagógica que busca la realización de talleres de sensibilización que tienen por objeto dar a conocer el programa y los beneficios de la Justicia Restaurativa a los funcionarios del INPEC y a los internos de las 137 cárceles del país; una segunda fase de intervención, que consiste en la aplicación del Plan Piloto RestauraVidas de la Procuraduría, que se viene desarrollando desde junio del 2017 y la tercera fase de evaluación y seguimiento que contará con el acompañamiento del Departamento Nacional de Planeación (DNP), cuyo objeto va dirigido a los operadores del sistema penal y penitenciario que quieran profundizar en los programas, prácticas y encuentros restaurativos, tanto en el ámbito comunitario y penal, como en el penitenciario.