Desde el punto de vista de política gubernamental, China es una nación comunista (con un solo partido y un gobierno vitalicio), además, la propiedad de la tierra es del Estado, o sea, el pueblo no es dueño de los bienes inmuebles. En tanto, los ciudadanos apenas son propietarios de bienes muebles, sean autos, ropa y algunos enseres de tipo doméstico.

En China, no hay sindicatos, por lo que no existe posibilidad de reclamos por mejores salarios y otras condiciones laborales. En la década de 1970, el 77,6% de las empresas eran públicas y el 22,4% de tipo colectivo, pero no personalista. Actualmente, muchas empresas chinas se han transformado en corporaciones, a eso se suma la entrada de cierta cantidad de empresas y franquicias comerciales occidentales.

Sin embargo, las actividades de generación de energía como electricidad y el manejo de recursos como el agua, el petróleo y sistemas de transporte ferroviario y de autobuses, son controlados por el gobierno.

Entonces, ha de entenderse que, en China, la economía actual es mixta, pues comparte esquemas nacionalizados con esquemas capitalistas (con tecnología y formas de producción similares a naciones como Estados Unidos y Europa) pero cuyos beneficios no llegan del todo en forma individualizada, o donde no hay genuina iniciativa privada como tal (que en otros países se conoce como liberalismo económico).

Por otra parte, la producción china, no tiene un desarrollo sostenible o amigable con el ambiente, pues la mala calidad de los productos principalmente de exportación, hace que en poco tiempo no sirvan (tienen una vida útil muy limitada y a veces desde nuevos, presentan daños considerables que los vuelven inutilizables). Lo anterior hace que, el mundo se vea invadido de millones de toneladas de aparatos chinos, pero desechados en poco tiempo.

Además, debe entenderse que, los altísimos volúmenes de producción de la mencionada nación, implican grandes emanaciones de gases y humos tóxicos que afectan la atmósfera y por consiguiente agudiza el efecto invernadero. Entonces, el calentamiento global derivado, actúa sobre los océanos al punto de amenazar con la desaparición de los hielos árticos y antárticos.

Cuando eso suceda, el mar habrá aumentado su nivel tan significativamente que, inundará ciudades costeras y puertos, además, desaparecerán especies como el oso polar, pinguinos, focas, morsas, entre otras. Además, muchas especies migrarán a zonas donde no eran comunes y causarán un descontrol, respecto a la acción sobre las especies autóctonas, lo cual implicará competencia por recursos alimentarios o depredación excesiva, al punto de extinción de especies.

En síntesis, pese a que no solo China es un país con altos porcentajes de producción mundial (en la lista están Estados Unidos, la India, Japón, Alemania, Singapur, entre otros), lo cierto es que, si dicha nación no respeta ni firma acuerdos de protección ambiental, será poco lo que se logre en los próximos años.

Por: Osvaldo Corrales Jiménez
Comentarista de temas cotidianos