Frecuentemente, escuchamos la importancia de estar preparados en nuestros hogares para hacer frente a posibles desastres naturales, sin embargo, no es común que se nos dé información sobre cómo prepararnos para actuar ante estos hechos cuando convivimos con una mascota. A continuación, Carlos Cifuentes, veterinario de Pet Food Institute comparte las siguientes recomendaciones para incluir a las mascotas en nuestros planes de emergencias.

La primera recomendación del Dr. Cifuentes es tener un kit de emergencias que incluya:

  • Comida suficiente para la mascota para aproximadamente de tres a siete días, preferiblemente en lata para que se conserve mejor.
  • Kit de primeros auxilios para mascotas (botiquín).
  • Jabón líquido o desinfectante.
  • Bolsas de basura desechables.
  • Cuencos o un recipiente de plástico pequeño para servirle agua potable.
  • Un suministro de dos semanas de cualquier medicamento que su mascota requiera.
  • Siete días de agua embotellada.
  • Una cobija.

Para los gatos, es especialmente importante: Una funda de almohada, juguetes, cama y una bandeja para basura desechable, en el caso de los perros es recomendable tener una correa extra y juguetes para masticar.

La segunda recomendación del Dr. Cifuentes es procurar que el collar de su mascota tenga un tag de identificación que incluya el nombre de su mascota, el nombre la dirección y el número de teléfono del cuidador y preferiblemente que tenga un Chip de identificación.

Después del desastre.

Después de una inundación, incendio o terremoto, el entorno en el que vive la mascota puede afectarse drásticamente afectado por lo que no es recomendable que las mascotas estén sueltas, ya que pueden desorientarse y perderse fácilmente. Antes de sacar a su mascota al exterior, asegúrese de inspeccionar su jardín en busca de basura, líneas eléctricas rotas, objetos dañados y vida silvestre que puedan haberse refugiado en su patio durante la calamidad.

Al regresar a casa, intente que las mascotas vuelvan a su rutina lo más rápido posible. Sea paciente con su gato o perro, ya que el estrés de la evacuación puede causar problemas de comportamiento. Para ayudar en su transición, mantenga una actitud calmada, hable con voz suave y rodéelos con objetos familiares, como juguetes y mantas. No olvide siempre contar con un médico veterinario y no auto medicar a su mascota.