Protestantes herejes y pecado

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Cuando se habla de herejes y herejías, la gente comúnmente relaciona esos conceptos con la brujería y ateísmo. Sin embargo, las herejías tienen que ver con las ideas que de alguna manera van contra las doctrinas de la Iglesia Universal (Católica). Por eso la historia en los primeros siglos del cristianismo muestra los embates del maniqueísmo, arrianismo, pelagianismo, eutiquismo, monotelismo entre otros.

Pero si comparamos, las herejías mencionadas con las desviaciones aparecidas después del protestantismo, podemos determinar que estas últimas son herejías graves. Por eso la Iglesia a tenido que dictar materia teológica contra las peligrosas ideas de hombres como Martín Lutero, Juan Calvino, Jansenio y tantos más, pero lo irónico de estos personajes es que antes de sus desvíos, fueron sacerdotes o religiosos católicos, aun así la soberbia les indujo al error, y fueron los responsables de conducir a mucha gente por ese camino.

El Magisterio de la Iglesia en las últimas décadas de una manera piadosa ha denominado, a los cristianos no católicos como hermanos separados. Pero si de verdad ellos son hermanos separados de la Iglesia fundada por Cristo (sobre la autoridad y herencia papal), a la vez son herejes de manera implícita puesto que siguen las enseñanzas de los pastores protestantes.

Además, entre los principales inconvenientes de los protestantes es que desprecian la Santa Misa y la Santa Comunión, no creen en la intercesión de los santos ni de la Virgen María, y dicen que quien no da el diezmo peca contra Dios.

Por otra parte, es común la tesis de los protestantes de que los católicos adoramos imágenes, sin embargo en el Nuevo Testamento en ninguna parte se argumenta sobre este tipo idolatría. Y es que esa prohibición de idolatría fue dada solo en el Antiguo Testamento, dada la tendencia que tenían hacia dicho aspecto, los hebreos de esas épocas.

Y si acaso, se mantiene la prohibición en la Nueva Alianza es, en el sentido de dar solo culto a Dios en plenitud y no a otras cosas, aspecto que da por sentado el primer mandamiento.

Por otra parte, los protestantes viven en su mayoría en vida de fornicación y adulterio, dado que sus uniones no tienen la autoridad sacramental que solo la Iglesia Católica puede por potestad de Dios. Se nota pues, la hipocresía de algunos protestantes; además, lo anterior puede remitirnos a las palabras de Jesucristo contra los fariseos: “cuelan un mosquito y se tragan un camello”.

Pero ahora cuestionemos hasta ¿dónde la salvación está condicionada a los distintos credos, conocidos como religiones? Jesucristo mismo al enfrentarse a los fariseos expuso, que la fe no debía ser de apariencia (basada en ritos) sino también en buenas obras, aun así, la mayoría de los protestantes no creen que la salvación necesite de esas obras, claro basados en las doctrinas tergiversadas por Martín Lutero.

Por: Osvaldo Corrales Jiménez
Comentarista de temas cotidianos