La relación entre los niños y las pantallas es cada vez más estrecha, especialmente cuando hablamos de los preadolescentes. Muchos de estos chicos y chicas se sienten increíblemente atraídos por la tecnología y los dispositivos electrónicos, y son capaces de manejarlos de manera sorprendentemente intuitiva. El entretenimiento de estos chavales se viene convirtiendo en algo cada vez más vinculado con los contenidos en línea, y aunque los expertos claman que, por el bien del desarrollo intelectual, cognitivo y físico de los pequeños, el uso de estos aparatos debe ser reducido, lo cierto es que la demanda de canales en línea para niños y preadolescentes es cada vez mayor.

Algunas de las principales plataformas de contenido online para este sector de la población, Youtube, ofrece, a través de su nueva aplicación de vídeo (Youtube Kids), un control paternal mayor que ayuda a asegurar que el contenido sea adecuado para la edad que tengan y permite regular el tiempo que pasan los pequeños frente a la pantalla. Esto es algo interesante y necesario, sobre todo teniendo en cuenta que esta plataforma ofrece un contenido muy variado dirigido a diferentes edades que van desde los más jóvenes y hasta la adolescencia, y que es muy popular entre los chicos y chicas de esas edades.

Sin embargo, no es la única opción a tener en cuenta en este sentido. Algunas de las grandes plataformas de streaming, como son Netflix, HBO o Amazon Prime también han apostado fuerte por el contenido infantil. Estas tres compañías han incorporado series infantiles de animación y de live action, tanto adquiridas como propias, en formato clásico (capítulos de unos veinte minutos); pero también han dado el salto para ofrecer un contenido snakeable que resulta cada vez más atractivo entre esa franja de edad —especialmente a medida que se van acercando a la adolescencia— por su sencillez y su duración más limitada.

Netflix Kids, por ejemplo, ofrece una amplia variedad de series infantiles para varias edades (sobre todo los más pequeños), con episodio cortos que oscilan entre los diez y los quince minutos de duración. Fiestas de las Palabras, Mutant Busters, Pink Malinky, Sonic Boom o Las Supernenas son algunos de los ejemplos. A medida que los chicos van creciendo, podrán ir adaptándose a contenidos más variados como algunos de los que ofrece la versión estándar de la plataforma.

No podemos olvidar la reciente incorporación de Disney + y Hulu a la parrilla. En el caso de la opción de Disney, se trata de una plataforma especializada con contenido infantil adaptado a diferentes franjas de edad. No está disponible en todos los países y en algunos casos hará falta una VPN para acceder a Disney Plus. Está por ver qué estrategia de incorporación de contenido para públicos algo más mayores decide tomar la plataforma. En el caso de Hulu, directamente incorpora la opción de Disney +, y a través de ella canaliza su contenido infantil.

HBO Kids también ha hecho una apuesta importante por series infantiles exitosas de duración y público similar, como son Angry Birds, Bob el Constructor, Scream Street o Maya. Masha y el Oso representa el contenido más snakeable de esta plataforma.

Algo similar ocurre en Prime Video Kids Zone, la opción de Amazon, que cuenta con títulos como Pocoyo, Peppa Pig o Ben and Holly. También el contenido sencillo y corto de Aprende con Jeppy. Steven Universe, por su parte, puede ser una opción más ajustada a los niños más mayores.

Otras plataformas como Filmin ofrecen contenido míticos y clásicos de todos los tiempos, además de títulos independientes con una carga educativa muy interesante y un tono distinto a la mayoría de las opciones que podemos encontrar en las grandes plataformas mencionadas. El contenido de este servicio ofrece obras con mayor recorrido que puede resultar de interés para públicos algo más crecidos, como pueden ser los preadolescentes.

Como vemos, opciones no faltan. Es importante controlar el tiempo que pasan nuestros hijos frente al televisor y asegurarnos de que su desarrollo se produce, mayoritariamente, al aire libre, jugando con las manos y atendiendo a sus sentidos. Sin embargo, como excepción, no está mal ofrecerles esporádicamente algún contenido audiovisual apropiado para que se entretengan. Dicho esto, en ese sentido podemos estar tranquilos, porque las necesidades de tipo digital están más que cubiertas.