Se sabe que los niños y la niñas pasan más tiempo frente a los ordenadores que con sus juguetes y esto se debe a que las pantallas han ganado todo el terreno en relación al entretenimiento, ya sea para chicos o grandes, sin embargo, los juegos físicos tienen múltiples beneficios por los que no deberían evitarse durante la infancia.

Para empezar, hay juguetes para niñas y para niños que tienen el objetivo de darle dinamismo a la enseñanza de palabras, letras y el armado de frases. Todo juego tiene un mensaje oculto y por eso es importante que los niños y las niñas tengan contacto con lo lúdico, por esta misma razón los primeros años de escolarización son de puros juegos y juguetes para aprender.

Los juguetes para niños y niñas en la actualidad no son los mismos que se vendían hace diez años porque las nuevas generaciones tienen otras formas de vincularse incluso desde la niñez. Si antes era una buena idea regalar un caballo de juguete para niños, en general de madera para promover la motricidad, ahora incluso se eligen otras formas, como las motos, y de otro material, como el plástico.

Juguetes para aprender

En lo que se quiere hacer foco a la hora de regalar juguetes para aprender es que, a diferencia de las pantallas, éstos despiertan y trabajan sentidos más básicos de los niños y de las niñas para comenzar a relacionarse con el mundo.

El habla, la capacidad motriz, el razonamiento y la lógica son conceptos que se desarrollan al momento de jugar y que, sin ellos darse cuenta, con la reiteración del juego se afianzan. Saber los colores, las letras, las piezas del rompecabezas que encajan con la indicada, armar frases y responder preguntas es de las más frecuentes.

Hay juguetes resistentes para niños de ingenio que proponen razonar mientras los niños y las niñas se divierten, como por ejemplo las cartas, donde hay que poner atención y además aprender a armar estrategias, incluso funcionar como grupo en caso de jugar en equipos. Juegos como el UNO hacen que se trabaje la rapidez mental y la planificación.

Juguetes para mejorar la motricidad

Si hablamos del movimiento y la coordinación en relación a los juguetes, triciclos para niños o las motos de juguete para niñas son algunos de los más buscados a la hora de hacer un regalo. Estos objetos, que son de su medida y de un plástico resistente, invitan a los niños y las niñas a tener un manejo propio de su cuerpo y de su motricidad.

¿Por qué estos artículos mejoran la coordinación en la infancia? En principio, al tratarse de juguetes resistentes para niños y niñas, estos colaboran a sostener su equilibrio mientras están subidos a la moto o al triciclo, algunos tienen motor y otros dependen del impulso de las piernas.

En el caso de los motorizados, la idea es jugar con los obstáculos, frenar a tiempo antes de toparse con un objeto o persona, coordinar y controlar los espacios al girar y analizar los movimientos previos antes de bajar y subir.

En el caso de los que no tienen motor y dependen de la fuerza del niño o la niña, se trabaja la fuerza, la coordinación y la capacidad de controlar el peso del cuerpo propio. Lo que sucede en las infancias es que les cuesta manejar la fuerza propia del cuerpo hasta que sean totalmente conscientes de ello, los juegos de este tipo ayudan y mucho.

Hay juguetes resistentes para niños y niñas que son de materiales livianos pero preparados para caídas y golpes, no se desarman ni pierden la estructura y permiten jugar con total libertad, tanto en calles de tierra o asfaltadas, sobre el pasto u otras superficies, sin problemas.

¿Por qué equilibrar pantallas y juegos físicos?

Cuando hablamos de los juegos tangibles no significa que las pantallas sean dañinas sino que, como todo, en su uso excesivo aparecen dificultades tanto motrices como de razonamiento. Al estar sentados mucho tiempo frente a una pantalla, se genera una abstracción de lo real que no es saludable sobre todo para los niños y niñas en edad de crecimiento.

La vinculación con el mundo real, las pequeñas dificultades y obstáculos frente a la resolución de conflictos cotidianos, lo que direcciona el camino del conocimiento debe estar mediado por todos los condimentos dinámicos posibles para generar en el niño o la niña actitudes que de adulto le sirvan como herramientas y no como trabas.

Los videojuegos tienen su lado positivo, este se observa en que permite a los niños y a las niñas concentrarse, generar estrategias, aplicarlas y apropiarlas, crear vínculos con sus pares, producto de un objetivo en común y lograrlo a través de la planificación de proyectos e ideas, accionar a prueba y error.

Sin embargo, el exceso de pantallas puede impedir que un niño o niña socialice de forma correcta, es decir, con la cuota lógica del diálogo personal, cara a cara, enfrentarse al otro y hablar, cuestionarse, llegar a acuerdos y elegir quien será el encargado de selección de un juego, la ejecución de sus reglas.

Consensuar y debatir no existe sólo en el mundo adulto, los niños y las niñas muchas veces participan de debates más acalorados que en el mundo de la política al intentar decidir quién representa a quién en una obra de teatro que le mostrarán a sus padres. Desde la infancia se trabaja la puja de poder, incluso para debatir quién debería hacer de árbol y quién de jirafa.

Los juegos de rol

En la infancia se imita a la madre, al padre o a la figura de autoridad más cercana, por lo que se recomienda acercar a los niños y a las niñas diferentes roles para que salgan de lo conocido. Por ejemplo, no relacionar a las niñas con las princesas ni a los niños con oficios. Esto permite que no tengan una mirada sesgada de la realidad y permitan la apertura de conceptos incluso desde la niñez.

Actualmente muchas escuelas aplican este método, además de la libre interpretación y elección de personajes y figuras en lo que respecta a los niños y las niñas. Esto se logra proponiendo un espacio de juegos abiertos para todo donde los juguetes no estén divididos por género y color.

Los juguetes y los juegos didácticos en niños y niñas no sólo disparan la imaginación sino que abren un nuevo espacio en sus vidas, el de aprender durante el entretenimiento. Es algo que se reflejará en su vida adulta y por eso es saludable vincular al juego con el aprendizaje, para que el saber no se encasille en algo pasivo.