La Federación Nacional de Pirotécnicos (Fenalpi) firmó junto a las autoridades de Policía y Bomberos un compromiso para que esta navidad no haya ni un solo quemado más, la campaña que tiene por nombre “Prevenir es Vivir” se lanzó este jueves en el Hotel Capital de Bogotá.

El objetivo de la agremiación es que en los hospitales no existan más quemados por el uso irresponsable de los productos; también piden a las autoridades locales, nacionales y departamentales identificar a los fabricantes de artículos legales que, según ellos, no representan ningún peligro para la sociedad.

“El problema es que muchos de los productores artesanales de juegos pirotécnicos trabajan desde la informalidad, lo que nosotros queremos es que ellos comiencen a cumplir las normas, y así puedan ofrecerle a los usuarios productos seguros”, aseguró Carolina Carvajal, directora ejecutiva de Fenalpi.

Según datos de la organización existen 25 mil familias que viven de la pirotecnia, sin embargo, solo 4 mil están formalizadas, “actualmente en Colombia existe un mercado de pólvora informal que se exacerba en época de festividades. Muchos productores y vendedores, que no están dedicados y comprometidos con ofrecer productos seguros, de calidad y legales todo el año, encuentran en esta época una oportunidad de hacer dinero a costa de la seguridad de la ciudadanía”, aseguró Carlos Andrés Carvajal, presidente de Fenalpi.

Según el director del gremio “el problema empeora cuando las empresas formales de pirotecnia son estigmatizadas y el usuario se vuelva hacia opciones ilegales e informales, por carecer de opciones de compra legales y profesionales”.

El gremio de los productores de pólvora colombianos asegura que la solución no es prohibir los artículos, “si no aprender a usarlos de manera responsable y contar con opciones legales y formales seguras”.

Los productores de pólvora del país, amparados en la sentencia de la Corte Constitucional CC790 de 2002, aseguran que no se puede prohibir la producción formal de este tipo de artefactos, “esta actividad es igualmente legal a las demás y merece res regulada”, puntualizó Carvajal.

La sentencia antes citada fue interpuesta por el productor de pólvora Maravillas de Colombia S.A, empresa conocida por el producto Chispitas Mariposa, en contra del artículo 4 de la Ley 670 de 2001. Pese a que no prosperó, la Corte aprobó que los alcaldes sean quienes permitan el uso y la distribución de los juegos pirotécnicos para toda la ciudadanía.

La ley 670 también clasifica los productos en tres categorías: La primera, aquellos que presentan un riesgo muy reducido, y cuya producción no requiere pólvora, ni cloratos, ni percloratos. Según los productores este tipo de artefactos pueden ser distribuidos y comercializados en almacenes de cadena, “y estamos haciendo lo posible para que la ciudadanía los conozca”, sostuvo Carvajal.

La segunda categoría son artículos pirotécnicos que presentan riesgo moderado por lo que “pueden ser distribuidos o comercializados en espacios abiertos de almacenes por departamentos, mercados, supermercados o hipermercados”, según el articulado.

Los artículos de categoría tres son aquellos cuyo uso solo es posible en espacios abiertos y con autorización de las autoridades, estos requieren para su manipulación de un experto y técnico especialista y la fabricación de los mismos debe estar autorizada por el Ministerio de Defensa Nacional.

Debido a estas disposiciones los productores le piden a las alcaldías locales y municipales que permitan la distribución de artículos pirotécnicos en los supermercados de cadena, con las debidas medidas de seguridad.