El contexto visual puede hacernos creer que objetos inanimados ‘cobran vida’.

Investigadores de la Universidad de Yale (EE.UU.) desarrollaron una ilusión óptica que ilustra cómo el cerebro humano se sirve del contexto visual para interpretar el movimiento de los objetos, según consta en el sitio web de Bejamin van Buren, uno de los autores del experimento.

La animación creada por los científicos consta de dos puntos de colores diferentes —uno rojo y otro azul— que aparentemente se desplazan sobre un mapa de la ciudad de Tokio (Japón) a modo de fondo.

Inicialmente, pareciera que el punto rojo persigue al punto azul. Luego, el desplazamiento del mapa cambia de dirección y esta vez los puntos parecen intercambiar los roles de perseguidor y perseguido.

Finalmente, una vez que el fondo cambia a negro, se revela que el punto rojo permaneció inmóvil en todo momento, mientras que el azul se desplazaba alrededor de él. Los científicos explican que el efecto de la ilusión se debe a que el cerebro interpreta la intencionalidad de los movimientos en base al contexto visual, el cual puede alterar incluso la percepción de diversos objetos, tanto animados como inanimados.