Tanto hombres como mujeres tienden a ser infieles, sin embargo, uno de ellos es experto en ocultarlo y en la mayoría de los casos sale bien librado tanto con su pareja como con los que le rodean.

Ocultar una infidelidad es fundamental para el infiel, ya que pensando siempre en su propio placer y mantener la relación estable con su pareja y la aventura con la tercera en cuestión, hará todo lo posible. Ten en cuenta que los hombres y mujeres tienen sus propias características y diferentes maneras de sostener una aventura.

Sin embargo los hombres son más propensos a mostrarle a otros sus conquistas y se convierte como una meta el ir acumulando romances, algo que muchos han asociado con la virilidad. Por su parte, las mujeres son mucho más reservadas en este aspecto, y en el caso de estar siendo infieles, no lo dicen ni a sus amigas más cercanas. Esto las ha hecho mucho mejores que los varones a la hora de ocultar que han traicionado a su pareja.

Aparte de que las mujeres son mucho más cuidadosas que los hombres a la hora de elaborar coartadas y de ocultar una infidelidad. Mientras que los hombres, después de que pasa cierto tiempo, tienden a descuidar ‘como llevar a cabo sus estrategias’, las mujeres jamás dejan de ser metódicas al mantener muy separados sus romances oficiales y extraoficiales.

Otro de los aspectos que no se deben ignorar es la motivación del engaño o del romance por fuera de la pareja. Esto también resulta fundamental para explicar porqué algunas aventuras son descubiertas y otras no. La socióloga estadounidense Alicia Walker, ha mencionado las características de las mujeres que hacen hasta lo imposible por ocultar su infidelidad:

Ellas engañan a sus parejas estables por tener intimidad; se encuentran en matrimonios con malas relaciones íntimas y sin orgasmos, por eso lo buscan en otros lados; una infidelidad no quiere decir que no ame a su esposo, de hecho muchas de ellas lo hacen con el fin de salvar sus matrimonios en el que se encuentra atrapada sin satisfacer sus deseos.

En lo que respecta a los hombres, ellos buscan una amante para sentir que todavía son unos conquistadores; anhelan probar nuevas parejas en la cama o lo hacen por simple casualidad sin un motivo de fondo