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El yate Wild Eyes en el que una adolescente estadounidense intentó dar la vuelta al mundo en el año 2010 fue avistado la pasada Nochevieja cerca de la isla Canguro, al sur de Australia. El velero, abandonado hace ocho años y medio por la tripulante, Abby Sunderland, ha permanecido volcado, pero a flote, todo ese tiempo.

Los medios australianos reportan que Sunderland vio las fotos del yate y «su corazón se saltó un latido». El hallazgo le «trajo muchos recuerdos, buenos y no tan buenos», dijo. «Pero fue estupendo verlo después de tanto tiempo».

Su padre también comentó el avistamiento del yate a la deriva. Durante el tiempo transcurrido desde la evacuación urgente de su hija naufragada, él pensaba que un día «podría verlo en pedazos del tamaño de un fósforo en alguna playa», donde lo habría arrojado el océano del sur.

A su vez, el constructor del velero, Jon Sayer, no se mostró nada sorprendido por el hallazgo íntegro. Dijo que lo había hecho para que «nunca se hundiese» y era parte de las condiciones que le habían planteado para permitir que una adolescente viajara sola. Solo le sorprendió que tardara «tanto tiempo en volver a aparecer».

Ahora la joven, que tenía 16 años en aquel entonces, es madre de tres niños y espera dar a luz al cuarto. El aspecto que tiene ahora su yate le parece «espeluznante», pero eso es lo que se debía «esperar después de tanto tiempo».

El viaje solitario alrededor del mundo, que pretendía establecer un récord, se interrumpió el 10 de junio de 2010, cuando una tormenta en el océano Índico rompió el mástil y estropeó el sistema de comunicaciones del Wild Eyes. Un operativo de rescate permitió encontrar a la joven Sunderland a 3.200 kilómetros al oeste de las costas australianas, más cerca de Madagascar.

Un barco pesquero la evacuó a la isla francesa de Reunión y desde allí, pasando por París, regresó a casa, en California. Había tenido que abandonar la nave, que volcó, pero prosiguió el camino hacia las costas de Australia, donde tenía programado aparecer de forma tripulada en cuestión de semanas.