Quizá algún día,
en otro tiempo,
o en otra vida,
puedas reflejar
tus ojos en los míos,
mirar directamente
tras la cortina añil
de esta inmensidad
lo que anida en mi alma
y germina en mi corazón.

Quizá algún día
en el ocre de un ocaso
o en el frío mágico y grato
de una silente madrugada,
pueda entrelazar mis manos
mis labios y mis sueños
en el arcano de tu alma,
en las sendas recónditas
de tu piel y tu regazo.
Quizá, haya un instante atemporal
donde se reconozcan las almas…
más allá de la fugaz eternidad.

Por: Rossi Er Escritora