El sorteo de las semifinales de la Liga de Campeones deparó hoy un nuevo enfrentamiento entre Real Madrid y Bayern Múnich, el clásico europeo de nunca acabar y que llega esta vez con algunas heridas abiertas.

El Liverpool y la Roma jugarán la otra semifinal, pero su cartel no puede competir, al menos de inicio, con el enésimo duelo entre dos de los equipos con más títulos e historia del fútbol mundial.

Cinco veces campeón de Europa, el Bayern recibirá en el Allianz Arena al Real Madrid el 25 de abril y la eliminatoria viajará después al Santiago Bernabéu, donde se decidirá el 1 de mayo quién pasará a la final del 26 de mayo en el Estadio Olímpico de Kiev.

El Real Madrid-Bayern es el choque más repetido en la historia de las competiciones continentales. Se midieron en 24 ocasiones, con 11 victorias para cada uno y dos empates. Los dos últimas cruces, en 2014 y 2017, cayeron del lado blanco.

“Es una eliminatoria explosiva, un partido entre gigantes”, comentó el entrenador del Bayern Múnich, Jupp Heynckes, minutos después del sorteo celebrado en la sede de la UEFA en Nyon. “Es el sorteo más difícil”, apuntó por su parte el defensa alemán Jerome Boateng.

El Real Madrid también asume que será un choque en el que cualquier error será penalizado, pero el club blanco confía en poder alcanzar la final de Kiev para sumar su tercera Copa de Europa consecutiva. El último equipo que consiguió semejante hazaña fue precisamente el Bayern entre 1974 y 1976.

“Queda lo más difícil, el último paso, que es el más duro. El Bayern es un grandísimo equipo y va a ser muy difícil, pero estamos con la ilusión de que nuestros jugadores estén a altura y de que tengan la ilusión por llegar a otra final”, afirmó en declaraciones a BeIn Sports Emilio Butragueño, antiguo jugador blanco y hoy director de relaciones institucionales del club.

Habrá ganas de revancha por parte del Bayern, apeado el año pasado en cuartos en Madrid con mucha polémica. “Tengo que decir que hoy por primera vez siento algo así como una tremenda ira porque nos han cagado con todas las letras”, afirmó el jefe de la junta directiva del Bayern, Karl-Heinz Rummenigge, tras la eliminación de 2017.

Hoy, más calmado, afirmó: “El rol de favorito está claro cuando juegas ante el campeón de las dos últimas Champions”.

Esos dos últimos títulos convierten al Real Madrid en favorito, pero el conjunto de Zinedine Zidane ofreció muchas dudas el miércoles ante la Juventus. Perdió 3-1 y se clasificó gracias a un discutido penal en el último minuto. Lo anotó Cristiano Ronaldo, que lleva ya 15 goles en la presente edición de la Champions.

“Es ambicioso como casi nadie, en el campo se ven las características que tiene como jugador. Es uno de los mejores y eso es algo que se debe trabajar todos los días y es loable. Espero que no tenga sus mejores días ante nosotros”, afirmó Heynckes, que en 1998 guió al Real Madrid a la conquista de la Liga de Campeones.

Si el Real Madrid busca su décimo tercera Copa de Europa, el Bayern persigue la sexta para colocarse en la tercera posición histórica tras los blancos y las siete del Milan.

El bávaro es el único club de Europa que todavía aspira al triplete de Liga, Copa y Champions. La Bundesliga ya la tiene en el bolsillo y está a un puñado de partidos de repetir el triplete de 2013, cuando también estaba Heynckes en el banquillo.

La última victoria del Bayern ante el Real Madrid también fue con Heynckes. Ocurrió en las semifinales de 2012, cuando el Bayern se impuso en los penales en el Santiago Bernabéu. “Aquel año eliminamos al Real Madrid con Jupp”, se encargó de recordar hoy el delantero Thomas Müller.


Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente