Realidades sobre los coronavirus

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Tras el brote de coronavirus en la ciudad china de Wuhan en diciembre del 2019, se ha desatado el temor en el mundo. Además, las agencias noticiosas han expresado que se trata de un nuevo virus y de alta peligrosidad. El 7 de enero, se determinó que los contagios de Wuhan respondían a un tipo de coronavirus que ha sido catalogado como 2019-n CoV.

Pero la verdad es que, coronavirus se refiere a una forma de virus existente desde tiempos ancestrales (se sabe de la presencia de formas antiguas como el Betacoronavirus 3300 a. C., Deltacoronavirus: 3000 a. C., Gammacoronavirus: 2800 a. C., Alphacoronavirus: 2400 a. C.).

Hasta el momento se han distinguido alrededor de 39 especies, algunas de las cuales, afectan a los animales y otras a las personas. El coronavirus como todos los virus, al invadir las células del huésped (el ARN se deposita en el citoplasma), en poco tiempo se reproduce.

Los coronavirus se desarrollan con preferencia en murciélagos, aves, vacas, caballos, cerdos, gatos, hurones, ratones, entre otras especies. En gallinas los coronavirus aviares provocan bronquitis, en cerdos los coronavirus porcinos causan gastroenteritis, en gatos o felinos generan peritonitis, en ratones los coronavirus murinos desarrollan hepatitis. Entonces, los contagios en animales de granja, dejan muchas pérdidas económicas a los granjeros.

En el caso humano, se sabe que dependiendo del tipo, provocan resfriados, neumonía, bronquitis, inflamación de garganta, y otras molestias. Pero en casos severos, son capaces de provocar la muerte. La forma de estos virus es una corona sobre la superficie, sin embargo, en recreaciones o dibujos suelen representarlos como una esfera llena de picos o puntas, pero esa no es la forma exacta.

Respecto al virus chino recién aparecido, provoca serias complicaciones o cuadros de neumonía. Es más, el número de muertos al parecer va en aumento y la cantidad de contagiados.

A medidos el siglo XX, se dictaminó la presencia del primer coronavirus humano tipo OC43, luego se han identificado otras cepas como el coronavirus 229E (HCoV-229E descubierto en 2004), SARS Co-V (síndrome respiratorio agudo grave), NL 63 (HCoV-NL63), el HKU1 (descubierto en 2005) y el MERS-CoV (identificado en 2012), que provocó 124 contagios y 52 muertos en Arabia Saudita en 2013. En mayo del 2015 reapareció el MERS-CoV en Corea del Sur. En 2019, se confirmaron 2.468 casos con una mortalidad de 851 personas (34,5%).

Después del brote de SARS del 2002, unas 8.000 personas se contagiaron, y fallecieron unas 800.

En torno a esta amenaza reciente, como en todos los protocolos mundiales de alerta, al menos en China se ha dictado cuarentena a la ciudad de Whuhan, y en el resto de países, se están activando las medidas de detección o de sospechas de personas infectadas, tanto en lugares fronterizos, aeropuertos, puertos marítimos y en cualquier ciudad o comunidad, donde se note algo anormal sobre este aspecto.

En tanto, los científicos en el campo de la medicina ya están a paso apurado para tratar de desarrollar efectivas vacunas o antibióticos, que combatan el 2019-nCoV. Para evitar contagios masivos, las autoridades sanitarias, recuerdan a la población el lavado de manos, usar tapabocas si va a lugares muy concurridos, mantener higiene en los utensilios de cocina y en general tratar de que los ambientes de trabajo y de otra índole, mantengan la limpieza constante.

Por: Osvaldo Corrales Jiménez
Escritor y comentarista de temas cotidianos