Reclama la herencia de su padre y el juez se la niega por no tener trabajo

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Su padre murió en 2013 y no le dejó nada en herencia. Ahora ella reclama, por vía judicial, una parte del testamento. Es la historia de Danielle Ames, de 41 años de edad. Aunque la mujer ha luchado por el pedazo de dinero del que se cree merecedora, el juez que instruye el caso se lo ha negado, recomendándole asimismo que se busque un trabajo si va mal de fondos.

Danielle no puede estar más enfadada. Asegura, a ‘Daily Mail’, que los últimos años han sido muy complicados para ella. Tiene que cuidar de sus hijos adolescentes, de una abuela y madre enfermas, y atender la pequeña tienda de marcos y fotografía que tiene con su pareja, que apenas da 800 libras (915 euros) al mes.

Sin embargo, todo esto no es suficiente para el magistrado, David Halpern, que se negó a darle las 300.000 libras (343.320 euros) del testamento que ella reclamaba. Cabe destacar que esta cantidad es ínfima en comparación con el total de la herencia: un millón de libras (1.144.400 euros), una casa y participaciones en una importante empresa. “En lugar de quejarte lo que debes hacer es conseguir un trabajo a tiempo completo. Tu pobreza es un estilo de vida”, le dijo el juez.

Danielle asegura que su padre le dijo que le dejaría todo a ella en herencia, y que su sorpresa fue mayúscula cuando descubrió que todo había ido a parar a su segunda mujer, Elaine Ames, con quien este llevaba 30 años casado.

El juez no creyó ni la más mínima palabra de la hija, a quien acusó de “rizar el rizo” contando esta historia. El magistrado dijo que le parecía muy “exagerada” la supuesta buena relación que mantenían padre e hija y que, por tanto, Danielle no tenía ningún derecho moral sobre el dinero de su progenitor. “Mi conclusión es que no tener un buen trabajo es un estilo de vida, y la buena relación entre ambos no es suficiente para admitir la demanda”, profirió David en el veredicto en la Corte Central de Londres.

Tras el dictamen, Danielle se hundió. No paraba de llorar, sobre todo porque la justicia británica la había dejado de mentirosa. La joven asegura que el juez no tiene ni idea de la dura vida que lleva, igual que millones de personas que no llegan a fin de mes y luchan combinando familia y trabajo.

“La imagen que el fallo ha dado de mí no corresponde con la realidad. El juez actuó como si me pasara el día sentada en casa. Y no es cierto. Hago malabares para criar a mis hijos, y para cuidar de mi madre (esposa del fallecido) y abuela. Siempre estoy ayudando sin que me lo pidan. Es triste cuando un hombre que es padre menosprecia todo el trabajo que se hace en casa”, afirma Danielle, quien apunta que no recibe ni un euro del estado porque no quiere vivir de las rentas. “Ni siquiera reclamo beneficios como cuidador a tiempo completo, porque creo que es mi deber cuidar de mis parientes. Además, mi orgullo no me permite pedir dinero por eso. No me criaron de esa forma”, asegura.

Se lo dejó todo a su segunda mujer

El hombre dejó todo a su segunda mujer, quien se mostró absolutamente de acuerdo con el veredicto del juez. La viuda dijo que aunque en un principio iba a repartir el dinero entre todos los miembros de su familia, al final decidió dejárselo todo a ella.

Danielle asegura que, aunque la relación con su madrastra nunca ha sido excesivamente buena, no puede creer que no quiera darle algo del dinero que dejó su padre: “No es que reclame la mitad, solo quiero 300.000 libras para sacar adelante a mis hijos”. Antes de llegar a juicio, Elaine y su hijastra intentaron ponerse de acuerdo, pero la primera solo le ofreció 50.000 libras (57.220 euros). “En un principio, mis abogados lo rechazaron, pero luego, para no llegar a juicio, aceptaron, y fue Elaine quien entonces se negó”.

“Claramente, ella no quería darme nada. Ni siquiera me dio los recuerdos de familia que deben ser heredados por los hijos. Incluso tuve que pedirle que por favor me dejase ver el cuerpo de mi padre antes de la cremación, ante lo que ella cedió de mala gana”, apunta la joven, que añade: “El juez no vio la codicia que tiene esta mujer“.

Por ahora, Danielle se niega a conformarse con el fallo del magistrado. Asegura que va a seguir adelante para conseguir lo que ella cree que merece. A pesar de que, otra vez, le toque asumir los costes del proceso judicial –en este último tuvo que desembolsar 35.000 libras (40.000 euros) a Elaine–.

“Es mucho dinero, pero no me arrepiento de nada de lo que he hecho. El juez no me conoce de nada, pero todas las personas que conocían a mi padre sabían lo buena persona que era, y que no habría permitido que la familia de su hija pasase por la situación que estamos sufriendo. Estoy segura de que Elaine también sabe todo eso, pero ella verá.Espero que pueda dormir por las noches“, aseguró Danielle para finalizar.