El departamento de Bolívar hace alusión al gran general, jefe y político que hizo posible la independencia de Colombia, que en 2019 cumple 200 años de las batallas de independencia, un bicentenario que debería ser aprovechado para reivindicar la plena soberanía, cuya pérdida –después de casi un siglo de haberla logrado de España– a manos del imperio estadounidense, se convirtió en la traba para el desarrollo económico, social y político; hoy más que nunca este avance está en vilo con la firma de los Tratados de Libre Comercio, especialmente los impuestos por Estados Unidos y la Unión Europea, cuyo fundamento son las garantías para los inversionistas extranjeros. En el Año del Bicentenario los colombianos deberían volcarse a las calles a exigir lo más importante que tienen los pueblos: su independencia y soberanía, lo que significa ser autónomos en sus decisiones.

El legado de Bolívar, que se le quiso transmitir con su nombre a este departamento, también se perdió, puesto que su soberanía cayó en las garras de sus dirigentes tradicionales, muchos de ellos distinguidos por ser el modelo nacional de corrupción, compadrazgo, clientelismo, compra de votos y hasta del crimen organizado. Esto ha traído como consecuencia que Bolívar sea uno de los entes territoriales más atrasados, tal como lo muestra el boletín técnico del DANE del pasado 25 de junio, que explica cómo «las cuentas departamentales se construyen, a través del uso de indicadores estadísticos asociados a las actividades productivas de cada departamento. A partir de ello, se genera una asignación departamental del Producto Interno Bruto (PIB). El boletín presenta los resultados del año 2018 y para Bolívar los más sobresalientes son los siguientes: el PIB nacional es $976 miles de millones, a precios corrientes, de los cuales Bolívar solo produjo $35.132; el PIB nacional presenta un crecimiento de 2,6 % en el año 2018 con respecto al año 2017, los departamentos que presentan crecimientos por debajo del nacional son Cundinamarca con 2,3 %, Santander con 2,2 % y Bolívar con 1,9 %; para el año 2018, el PIB nacional por habitante es 19,6 millones de pesos, el de Bolívar es $16,2 millones”.

Según el mencionado Boletín, «en la región Caribe, entre las actividades económicas que impulsan el crecimiento o sea, que son su vocación productiva, están la administración pública y defensa, educación y salud, comercio al por mayor y al por menor, transporte, alojamiento y servicios de comida e industrias manufactureras»; el valor agregado nacional fue de 2,6 % y Bolívar estuvo en los rangos de: en agricultura: 2,1 %, minas y canteras: 1,1 %, construcción: 2,6 %, información y comunicaciones: 1,1 %, al igual que las actividades financieras y de seguros. Lo que ha permitido el crecimiento del PIB departamental son actividades concentradas en Cartagena: las industrias manufactureras: 3,1 %, suministro de electricidad, gas y agua: 4,1 %, el comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida: 3,1 % y la administración pública y defensa, educación y salud: 3,1 %.

El diagnóstico es lapidario, por eso no hay generación de pleno empleo y Bolívar sigue siendo uno de los departamentos con más pobres; la tarea es liberarlo de los corruptos para que la inversión llegue a la población. ¡Bolívar necesita su propia independencia!

Por: José Arlex Arias Arias
Comunicador Social – Periodista
José Arlex Arias Arias