Esta Reforma Tributaria está cargada de eufemismos y engaños desde su título, “Ley de Financiamiento”, hasta el final. Son falaces su táctica y los argumentos del gobierno de Uribe, a través de Iván Duque, o digámoslo mejor, el gobierno de “Uriduque”. La conocida táctica de Uribe, empleada en toda su vida política, se resume en “Tira la piedra y esconde la mano”, dicho popular que grafica a quienes hacen el daño pero se lo enrostran a otro, así sea al amigo de su “propio riñón”: Duque propone una esquilmadora reforma tributaria y Uribe, el rey detrás del trono, sale a menguar el golpe con propuestas menores, pero con el objetivo final de que el pueblo acepte la “clavada” que le va a dar el Nuevo Frente Nacional, del actual gobierno. La táctica comenzó a andar recién elegido Duque, cuando su jefe Uribe propuso un aumento extraordinario del salario mínimo, que como se esperaba quedaría en nada. Esta táctica debe recibir una respuesta certera de la oposición y del pueblo colombiano.

Los argumentos son tan falaces que rayan en el cinismo, pero sobre todo evidencian su creencia de que el pueblo es tonto e ignorante. El eje es que es para financiar el déficit fiscal y el presupuesto de 2019, lo cual ha sido desmentido por los analistas que detallan se trata de exacerbar las clases media y pobre poniéndolas a tributar nuevos $19 billones que irían básicamente para bajarle los impuestos a multinacionales y potentados, especialmente, con el fracasado argumento de que es para la generación de empleo. De hecho, este es el fundamento empleado por el imperialismo norteamericano, a través de la OCDE y la banca multilateral, para garantizar el altísimo retorno de utilidades de las multinacionales y de paso el pago de la deuda pública, para la que Colombia tiene un rubro asignado en el presupuesto de 2019 de $52 billones. Entonces, para resolver esta situación atentan contra la comida y la nutrición de los colombianos con el argumento cruel de que les van a bajar el IVA, cuando la trampa está en que le bajan a unos cuantos artículos que están gravados con el 19 % al 18 % para aumentárselos a la totalidad desde el 0 % al 18 %. Por el solo IVA al 18 % de toda la canasta familiar, los colombianos aportarían anualmente a partir del 2019, sin contar aumentos de inflación, la suma de $11 billones.

A esto le sumamos que bajan el tope salarial para que más trabajadores tengan retención en la fuente y les amplían la base para declarar renta, bajando el umbral a partir de $2,9 millones al mes; el mismo tratamiento dan a los pensionados que devenguen mesadas superiores a los $4.780.000, con lo cual estos jubilados pagarán un 19 % mensual y les quitan $1 billón al año. Esto a cambio de bajarle gradualmente la tarifa de renta a las empresas y sociedades del 33 % al 30 % entre los años 2019 y 2022. En síntesis, la mayoría de los recursos tributarios provendrán del IVA: $11,3 billones y de la reclasificación de los ingresos de los contribuyentes: $1,7 billones (empleados y pensionados). Las otras fuentes son: impuesto a la riqueza –los que tienen más de $3.000 millones generarán $1,5 billones–; $1,2 billones del programa de ahorro y reducción del tamaño del Estado; $1,6 billones de la normalización tributaria y $2,3 billones por privatización de empresas estatales. Así y todo dicen que es un lindo regalo. Como canta Andy Montañez: ¡“Tu dulce veneno que mata lentamente”!

Por: José Arlex Arias Arias
Comunicador Social – Periodista
José Arlex Arias Arias