Cada vez más refugiados de Siria y de Irak decepcionados con su situación actual en Alemania abandonan la potencia europea pero antes venden a otros migrantes los documentos de identidad provisionales que les concedieron las autoridades germanas para poder viajar, informó hoy el semanario “Der Spiegel”.

De acuerdo con la publicación, que cita como fuente una investigación confidencial de la Policía, en los últimos tiempos este negocio de venta de identidades se lleva a cabo, sobre todo, a través de Internet.

“Los documentos de viaje expedidos por Alemania se comercializan especialmente en las redes sociales”, indica el informe policial que recoge la revista germana.

En este sentido, precisa que sobre todo los sirios desde finales de 2016 informaron en Turquía sobre la supuesta pérdida de los documentos europeos que los identificarían como refugiados. Se cree que esos papeles pudieron ser intercambiados por dinero.

“Der Spiegel” apunta además que, según datos del Ministerio del Interior, la Policía alemana detectó 554 casos en los que personas sin permiso para entrar en Alemania intentaron acceder al país con documentos oficiales. En concreto, un centenar de dichos documentos habían sido expedidos en Alemania, 99 en Italia y 52 en Francia.

En menor medida también se detectaron identificaciones oficiales emitidas por autoridades suecas, griegas y belgas.

Hace casi tres años, cerca de un millón de peticionarios de asilo llegaron a Alemania, en gran parte procedentes de Siria.

La acogida de los refugiados, que en un primer momento fue mayormente aprobada por la opinión pública alemana, dio paso a un amplio debate en el país y a un aumento del recelo hacia los inmigrantes, dadas las dudas de cómo se iba a integrar a tanta gente y los problemas de seguridad que podría generar la entrada de miles de personas, en muchas ocasiones, sin documentos que pudieran demostrar su identidad.