Resumen: Iván Duque en la Asamblea General de la ONU

El presidente habló sobre los retos post-covid, logros de Colombia en esta pandemia, Venezuela y los acuerdos de paz

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Último discurso de Iván Duque como presidente ante la ONU. Imagen tomada de Euronews.

«Las brechas existentes entre naciones respecto al proceso de vacunación son inauditas, mientras que unas naciones adquieren un número de dosis adicionales para seis o siete veces su población y anuncian también terceras dosis de refuerzo otras no han podido aplicar ni una sola dosis que les inyecte esperanza»

Así inició el discurso del presidente Ivan Duque en la última Asamblea General de la ONU, quien fue muy enfático en los regímenes ‘oprobiosos’ que generaban éxodo de sus nacionales a causa de sus decisiones gubernamentales.

Hizo precisión sobre los enfoques de Colombia en la pandemia: salud, atención a los más vulnerables y la reactivación económica.

«En la atención a los más vulnerables, hemos actuado con determinación y creatividad, inspirados en retomar la senda de la agenda 2030. Podemos decir con orgullo que somos el gobierno de Colombia que ha puesto en marcha la más ambiciosa agenda social de este siglo, hasta diciembre del año 2022, mantendremos una renta básica de emergencia llamada ingreso básico para llegar a más de 4 millones de hogares vulnerables, brindando un apoyo económico directo a más del 25% de toda nuestra población. Adicionalmente creamos el subsidio al empleo, protegiendo a más de 4 millones de trabajadores formales y el esquema de devolución del IVA para más de 2 millones de hogares vulnerables, corrigiendo el efecto regresivo de este impuesto, a este agenda social sin precedentes la acompaña el pago del 25% a la contratación de jóvenes, equivalente a la seguridad social, que hoy se convierte en una política de estado reafirmada en la puesta en marcha de una verdadera transformación social para siempre».

Aparte, hizo un llamado a que las reglas del juego económico mundial fuesen más solidarias en esta época Post-pandemia, alegó que muchos países aún no han podido empezar a elaborar reformas fiscales para cerrar el hueco económico producto del Covid y que las calificadoras de riesgo están calificando con criterios Pre-pandemicos.

«Señores delegados, señores jefes de estados, hoy hago un llamado global, son muchos los países emergente que frente la amenaza del COVID han aumentado su endeudamiento y déficit fiscal, muchos no han empezado a tramitar las reformas fiscales necesarias para pagar los gastos de emergencia y hoy son evaluados por calificadoras de riesgo con ojos de criterio pre-pandemicos».

El representante del poder ejecutivo colombiano hizo un llamado de atención al FMI y a los bancos multilaterales de desarrollo, alegando que se deberían implementar nuevas estrategias más centradas en la realidad post covid que estamos viviendo, que de no ser así, los efectos serían muchísimo peores.

«Se requiere un consenso mundial liderado por el FMI y los bancos multilaterales de desarrollo, que establezcan nuevos criterios de riesgo mínimo fiscal durante la etapa de reactivación post-covid. De lo contrario, en el corto plazo, ante la demanda por endeudamiento y un aumento generalizado de costos de capital podría precipitar una crisis de la deuda que traería mayores retrocesos y efectos recesivos globales».

Los bombos no faltaron, Ivan se refirió a las estrategias de Colombia frente al covid, alabó:

«Estos logros, en materia de salud, atención social y estabilidad fiscal, se integran a el compromiso por Colombia, nuestra agenda de reactivación con inversiones privadas, publicas y publico privadas ya muestra resultados económicos que alcanzan los mejores índices de crecimiento trimestral, sin lugar a dudas el mejor trimestre en materia de crecimiento de este siglo, lo que nos marca la ruta hacía un crecimiento superior al 7% en el presente año»

Habló de la crisis climática, «frente a este reto, Colombia actúa con determinación y con compromiso moral», añadió datos relevantes, «Somos un país que tan solo representa el 0.6% de la emisiones globales de Co2, pero que se encuentra entre los más amenazados por los efectos del cambio climático«. Prometió reducir los gases de efecto invernadero en un 51% para el año 2030 y la carbono neutralidad para el 2050. Alegó que el recorrido del camino hacia estos datos ya ha empezado, y que por medio de las legislaciones propias en torno a la transición energética logrará multiplicar por veinte la capacidad instalada de energías renovables no convencionales.

Hizo un llamado a la comunidad global para que en un periodo de tiempo, de la mano del FMI, se establezca una regla en la que todos los gastos e inversiones de acción climática estructural puedan ser evaluados por fuera de la línea tradicional de medición del déficit fiscal. Aseguró que esta herramienta debe aplicarse lo más rápido posible para combatir el cambio climático. Invitó también al Banco Interamericano de Desarrollo y al Banco de Desarrollo de América Latina a capitalizar la región latinoamericana y caribeña para fortalecer el «financiamiento verde».

¿Y Venezuela?

Iván tuvo su espacio y datos sobre el hermano país, «Colombia enfrenta la pandemia, actúa frente a la acción climática y a su vez atiende la peor crisis migratoria que golpea al planeta, la crisis de millones de Venezolanos que huyen de la Narco dictadura y la infamia”. Instó a la comunidad mundial que se ha comprometido con esta causa a ponerse al día con las donaciones,
«Asumimos éste reto sin ser un país rico, y con un enorme costo fiscal, esta situación requiere que a través de la mesas de donantes establecidas se movilicen los desembolsos de los compromisos de la comunidad mundial”.
Propuso soluciones para evitar lo que tildó como «el mayor desastre humanitario
del continente”. «El único desenlace efectivo es la convocatoria de una elección presidencial libre, transparente y con una minuciosa observación internacional. Cualquier salida que perpetúe el oprobio dictatorial, y le permita al régimen ganar tiempo agudizará el mayor desastre humanitario que conozca nuestro continente«.

FARC

La paz tuvo su momento, Duque resaltó que ni la pandemia ha detenido los esfuerzos para detener la historia de violencia del país. Tildó de»frágil» el acuerdo firmado con el grupo armado, resaltó que éste proceso tiene progresos significativos que se están viendo en la reincorporación de los disidentes. Según su discurso y presuntos datos de la defensoría del pueblo, Colombia avanzó más en materia de paz en los tres años de su gobierno que en los primeros veinte meses de la implementación.

Llamó a la comunidad internacional a atender con co-responsabilidad el preocupante aumento de consumo de narcóticos en el mundo, y enalteció su gestión en la lucha interna contra las drogas

«Hemos logrado las mayores incautaciones de alcaloides en la historia de Colombia y la mayor erradicación manual de cultivos ilícitos, avanzamos con determinación, pero tenemos también que hacer la diferencia actuando juntos. En Colombia, más coca significa menos paz y menos medio ambiente, cada gramo de cocaína consumido en las naciones significa un homicidio y un ecocidio en Colombia, porque de cada hectárea de coca que se siembra, se están destruyendo dos hectáreas de selva tropical húmeda».

Recordó que sería su último discurso en la ONU como presidente de Colombia. Hizo un recuento de su previa participación en el 2018 en la que expuso la agenda de legalidad, emprendimiento y equidad, que a pesar de los desafíos de la pandemia, esa agenda sigue en marcha, con resultados tangibles e incorporándose a las políticas de estado.