Esta temporada nos sorprende carrera tras carrera. Ya hace varios años que la Fórmula 1 es criticada porque se considera un deporte muy predecible, sobre todo desde la llegada de los nuevos motores V6 Turbo Híbridos y la supremacía de Mercedes, equipo dominador en todos los GP. Sin embargo, hoy se juntaron todos los ingredientes para que hubiera una carrera totalmente impredecible y emocionante desde la primera vuelta hasta el final.

La salida, como no podía ser de otra manera este año, ya ha comenzado a condicionar los resultados de final de carrera. A pesar de que los Mercedes salieron correctamente, Sebastian Vettel arrancó mejor desde detrás de los Red Bull y pasó a Ricciardo en los primeros metros para buscar el interior a Verstappen en la curva 1, siendo demasiado optimista y entrando pasado llevándose por delante a Nico Rosberg. El piloto de Ferrari rompió la suspensión de su monoplaza y tuvo que abandonar. El coche de seguridad virtual salió y por suerte para Rosberg el W07 salió ileso del impacto, pero en última posición. Tocaba limitación de daños.

Una vez se retiró el coche de seguridad, las primeras diez vueltas fueron una carrera al sprint donde Hamilton aumentaba su ventaja frente a los pilotos de Red Bull, y al Ferrari de Kimi Räikkönen. Mientras, Fernando Alonso ya comenzaba su remontada desde atrás. Sin embargo, sucedía otro hecho inesperado en la vuelta 10 cuando Romain Grosjean se accidentó en la última curva tras la rotura de uno de los frenos del VF-16. Eso provocó de nuevo la salida del coche de seguridad virtual y abrió la puerta a los equipos a alterar sus estrategias.

Los cambios más remarcables fueron con Max Verstappen, quien aprovechó para entrar y montar blandos de nuevo, saliendo a ‘sólo’ 16 segundos de Hamilton y forzando al inglés a empujar para recuperar la distancia de una parada en boxes de margen – alrededor de 24 segundos -. Rosberg y Alonso también optaron por montar el duro e intentar hacer un segundo stint más largo. En ese momento se estaba cociendo la estrategia de la carrera, pues una vez los pilotos de cabeza iban parando, todos montaban el duro. Pero no estaba claro si éste iba a llegar hasta el final.

La clave estuvo una vez más en ese movimiento de Verstappen con esa parada temprana con el coche de seguridad virtual. Como si fuera un espejismo de Singapur, Rosberg fue remontando posiciones hasta colocarse justo detrás de Räikkönen. Al haber parado al igual que Max, Mercedes intentó el ‘undercut’ a Räikkönen, pero no tuvieron éxito porque Ferrari reaccionó rápido y paró a Kimi justo en la vuelta siguiente. Sin embargo, el ritmo del W07 era superior y Rosberg adelantó a ‘Iceman’ en un movimiento muy agresivo en la curva 2 chocando con el Ferrari. Eso le conllevó una sanción de 10 segundos en su tiempo final de carrera.

Esas dos paradas abrieron la puerta estratégica en Red Bull. Hamilton lideraba con un margen de casi veinte segundos frente a Ricciardo y Verstappen, quien tenía gomas duras mucho más nuevas al parar más tarde que los dos pilotos de cabeza. La distancia de Max y Daniel con Rosberg, que rodaba cuarto, era tal que eso permitía a la escudería de Milton Keynes volver a intentar hacer la estrategia de Singapur, podían parar sin perder posición en pista. Ricciardo ya no tenía neumáticos y podía hacer ese ‘pit stop’ extra para poner blandos nuevos y presionar a Hamilton, quien empujaba al máximo debido a que Verstappen no pararía y necesitaba ese margen de 24 segundos frente a los pilotos del equipo de la bebida energética.

Y en ese momento llegó el golpe al mundial. A falta de quince vueltas para el final, el Mercedes de Lewis Hamilton sacaba fuego por el tubo de escape a final de recta y se oía un “¡No, no!” por la radio. El piloto inglés tenía la carrera en la mano pero – confirmado posteriormente por el equipo – el motor de combustión rompió y tuvo que parar el coche. Eso ocurrió cuando Ricciardo y Verstappen se encontraban en una lucha férrea por la segunda posición, pero el coche de seguridad virtual volvió a salir y eso dejó una carrera al sprint de menos de quince vueltas. Los cuatro primeros pilotos entraron en boxes y montaron neumáticos blandos.

La lucha por la victoria estuvo ajustada, con los pilotos de Red Bull en menos de dos segundos con Max Verstappen presionando todo lo posible a Daniel Ricciardo. No obstante, el piloto australiano iba con un juego de neumáticos blandos nuevos y eso marcó la diferenciapermitiéndole llevarse la primera victoria de la temporada y la cuarta de su trayectoria. Max Verstappen completó el doblete de Red Bull y Nico Rosberg pudo terminar en el podio tras empujar muy fuerte al final para acabar a más de diez segundos de Kimi Räikkönen, para compensar la sanción del adelantamiento. El piloto de Mercedes aumenta su liderato en el Campeonato de Pilotos hasta los 23 puntos tras el abandono de Hamilton.

La lucha en el pelotón de la parrilla estuvo muy abierta. El vencedor hoy fue Valtteri Bottas quien realizó una estrategia de sólo una parada. Partiendo undécimo con medios, el piloto finés paró alrededor de la vuelta 30 para montar duros e ir hasta el final. Sergio Pérez terminó sexto por delante de un magnífico Fernando Alonso que remontó hasta la séptima posición. El piloto asturiano ya estaba en posiciones de puntos después del incidente de Romain Grosjean. Momento en el que aprovechó para montar duros. El bicampeón estuvo peleando en posiciones de puntos toda la carrera y al final optó por una estrategia de tres paradas usando todos los juegos nuevos blandos de la clasificación de ayer.

Nico Hülkenberg terminó octavo por delante de Jenson Button, que confirma los progresos incesantes de McLaren-Honda. Los puntos los cerró Jolyon Palmer, quien ha puntuado por primera vez en Fórmula 1 tras realizar una carrera a una parada como Valtteri Bottas; pero en el caso del piloto de Renault, comenzando con duros para terminar con blandos. Carlos Sainz terminó a las puertas de los diez primeros a menos de tres segundos de Palmer. El piloto madrileño llegó a rodar en sexta posición presionando a Bottas en los primeros compases de la carrera, cuando aprovechó los incidentes de la salida. Sin embargo, el pobre ritmo de Toro Rosso y su falta de velocidad punta no le permitió lograr un mejor resultado.

La Fórmula 1 no descansa y la próxima semana se celebrará el Gran Premio de Japón.